Una vida huelguera

La pasión por la denuncia, la sátira y la crítica social han llevado a la Comparsa Centenaria y Vitalicia de la Universidad de San

Carlos de Guatemala a convertirse en una verdadera familia y las vivencias del primer cuarto de siglo de vida de este grupo quedaron plasmadas en el libro titulado Una vida huelguera; 25 años de la Comparsa Centenaria y Vitalicia. En 159 páginas, el autor del libro, Pavel Matute, relata anécdotas y logros de esta agrupación que valiéndose de bailes y cantos se trazó el objetivo de rescatar la verdadera razón de ser de la Huelga de Todos los Dolores.

Lo cual logró en sus diferentes participaciones en los desfiles bufos, así como en presentaciones realizadas en varios departamentos del interior del país y en el tradicional Juebebes Comparsero, que se realiza año con año en la avenida Centro América y 13 calle de la zona 1, la noche previa al Viernes de Dolores.

En la obra se recogen detalles de la selección de los temas y trajes que los comparseros utilizaron año tras año y que fueron fundamentales para captar la atención del público que esperaban con ansias la presentación de este grupo huelguero, que con el tiempo sirvió de inspiración a otros estudiantes sancarlistas, para denunciar la realidad a través de bailes y cantos.

Este libro también es un homenaje a Servio Eduardo Wayo Suárez, uno de los fundadores de la Comparsa Centenaria y Vitalicia, quien falleció en 2014 y cuyo espíritu continúa acompañando a todos los integrantes de este grupo en cada proyecto que emprende.

Valga el reconocimiento a todos y cada uno de los integrantes de la gran familia llamada Comparsa Centenaria y Vitalicia, cuya vitalidad se mantiene y robustece con cada llamado a la organización de las actividades huelgueras para alzar la voz en nombre de miles de guatemaltecos que no pueden hacerlo.

Seguramente la tarea no ha sido fácil ni lo será en los siguientes 25 años, toda vez que hay que hacer que el movimiento que surgió en la Escuela de Ciencias de la Comunicación trascienda, que se siga luchando por rescatar la esencia de la Huelga de Todos los Dolores, que ese sentimiento se apodere de todos los estudiantes de la tricentenaria casa de estudios, para que el pueblo de Guatemala pueda disfrutar de la chispa y jocosidad del estudiantado.

Indudablemente la Chabela les pondrá nuevos retos y expectativas para seguir posicionándose como líderes de cambio en el movimiento huelguero, por lo que se hace indispensable cuidar hasta el más mínimo detalle para presentar espectáculos a la altura del público que año con año se hace presente en las diferentes actividades que organizan.

La calidad que los caracteriza debe superarse a sí misma con el tiempo.Adelante que la lucha es constante.

Redacción DCA