Señor Mercedes

El pie en el acelerador haciendo rugir un motor. Luces altas cegando a personas en una fila en la que buscan un trabajo para sobrevivir. Una máscara de payaso se refleja en el retrovisor. El asesino está a punto de hacer carne molida a esos pobres desgraciados con las llantas de su Mercedes Benz.

Desearía contarles más de esta serie basada en la novela del escritor Stephen King, que hasta hace poco pude ver, pero imagino que algunos de ustedes aún no la miran y prefiero no dar spoilers y arruinárselas por completo. Y, para ser honesto, a pesar de ser un show que me gustó, no es de ello de lo que quiero hablar. Más bien es acerca de su increíble y variopinto soundtrack. Una exquisita playlist de canciones cuidadosamente seleccionada le aporta a cada episodio una textura diferente a la usual banda sonora de muchos programas de televisión.

El personaje de policía retirado interpretado por Brendan Gleeson disfruta mucho de la música. Al principio de cada capítulo pone un vinilo, y suenan los acordes de It´s Not Too Late, de T. Bone Burnett. Una buena canción de apertura siempre engancha a melómanos como yo, y a partir ahí me veo condenado a mi cama sin moverme viendo cada episodio nuevo.

Me encanta cómo los dos personajes principales están muy bien definidos por la música que escuchan. Con el policía Bill Hodges siempre son canciones que van desde Leonard Cohen a The Kinks. Claramente nos dice que es un tipo con experiencia y que probablemente ha visto más de lo que hubiera querido.

El asesino Brady Hartsfield es un geek de la informática bastante trastornado, encarnado por Harry Treadaway. Temas punk, de The Ramones con Pet Sematary a clásicos como Kill Yr Idols, de Sonic Youth, nos cuentan lo caótico y perturbado del personaje. Asimismo, su insaciable gana de acabar con todo en un gran acto final.

Confieso que desde que vi la serie ya no puedo confiar en alguien que maneje un Mercedes Benz. Mr. King logró sembrar en mí ese miedo. No me gustaría sentir cómo mis huesos son triturados mientras mis tripas quedan estampadas como paté en el asfalto caliente del boulevard Los Próceres o Vista Hermosa, al intentar atravesar la calle. Pero si sucede, al menos quiero creer que el conductor llevará una  buena banda sonora como la de esta historia.

Para escuchar: I´m a Changed Man (The Impressions), A Well Respected Man (The Kinks), Season of The Witch (Donovan) y Avalanche (Leonard Cohen).

Álvaro Sánchez