Involucran a mujeres en el mundo digital

Con el objetivo de reducir la brecha de género en el acceso a los servicios móviles, la empresa Tigo, en alianza con la firma Sheva, ha capacitado 20 mil mujeres para que se desenvuelvan eficientemente en el mundo digital.

El programa Mujeres Conectadas ha suministrado a las participantes conocimientos sobre las ventajas de utilizar las herramientas que los telefónos inteligentes y el internet pueden brindar para su formación profesional.

“La clave del desarrollo de la sociedad es el empoderamiento de la mujer, porque cuando una mujer se empodera, no solo mejora su vida, sino la de su familia y, por ende, la comunidad”, explicó Melanie Reimers, directora ejecutiva de Fundación Tigo. “Por ello, promovemos la tecnología móvil como una herramienta para el empoderamiento de las mujeres”.

Mujeres Conectadas es un programa que surgió en marzo de 2017 como parte de una iniciativa de la Asociación Global de Ecosistema Móvil (GSMA, por sus siglas en inglés) para diseñar estrategias que ayuden a aumentar la proporción de mujeres usuarias de los servicios móviles, y a la cual Tigo Guatemala se sumó ese mismo año.

En 2018, Tigo reforzó el programa con una aplicación móvil gratuita para las mujeres participantes usuarias de Tigo, en donde pueden continuar su aprendizaje de una forma interactiva y divertida. La app está dividida en módulos, y cada uno cuenta con una evaluación para poder avanzar al siguiente.

“Trabajamos para que las jóvenes y mujeres alcancen su máximo potencial”, dijo Marisabel Ruiz, directora de Sheva. “Por eso, compartimos con Tigo que las mujeres y jóvenes son una fuerza de cambio positivo en nuestro país; la tecnología móvil es un tesoro que nos da acceso a información y herramientas que nunca antes habíamos tenido”.

El programa busca alcanzar principalmente a estudiantes, empresarias y emprendedoras en los departamentos, y ha se ha impartido en Baja Verapaz, Huehuetenango, Sololá, Alta Verapaz, Suchitepéquez, Quiché, Santa Rosa, Quetzaltenango, Guatemala, Izabal, Sacatepéquez y Escuintla.

Adolfo Blanco