Incendios forestales

Los incendios forestales constituyen una de las principales amenazas para la conservación de los bosques y la diversidad biológica a nivel mundial. Según medios de noticias en Europa los incendios forestales se triplicaron en el 2017 respecto a los registros de 2008 a 2016; a inicios de este año en Argentina se han perdido más de 200,000 hectáreas arrasando con pastos, bosques y fauna, tanto dentro como fuera de áreas protegidas. Honduras, reportó que en los primeros 58 días del año 2018 ya se contaban 50 incendios y más de 1563 hectáreas de bosque afectadas. A finales del 2017 la Presidencia de la República de Guatemala designó a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) como la institución encargada para atender el tema de incendios forestales a nivel nacional.

Derivado de esto la Conred estableció un nuevo procedimiento de coordinación, a través del Protocolo Nacional de la Temporada de Incendios 2017-2018, dentro del cual el Conap, cumpliendo con su mandato legal, actúa en respuesta para atender los incendios forestales dentro de áreas protegidas, según sus capacidades, a través de personal de las oficinas regionales, y en ocasiones, cuando el incendio rebaza la capacidad instalada debido a su intensidad, ha solicitado el apoyo a las demás instituciones involucradas en el tema.

El Conap, además, ejecuta actividades de capacitación y prevención dirigidas a otras instituciones y comunidades locales. Dicho protocolo involucra la participación de brigadas comunitarias, consejos de desarrollo, autoridades municipales y departamentales, al Ministerio de Gobernación, Ambiente y Recursos Naturales, de Agricultura Ganadería y Alimentación, de la Defensa Nacional, Instituto Nacional de Bosques; cuerpos de bomberos voluntarios y municipales, oenegés, entre otras; cada institución actuando de acuerdo a sus objetivos y mandatos legales. En Guatemala la temporada de incendios forestales inicia normalmente a finales de noviembre, intensificándose en los meses de marzo y abril, y finalizando en junio para el caso del departamento de Petén.

A la fecha la Conred ha reportado 188 incendios forestales, 70 de ellos dentro de áreas protegidas, afectando aproximadamente 300 hectáreas. Al igual que otros países de la región, los incendios forestales, en su mayoría son causados directamente por el ser humano, ya sea por no controlar una quema, por descuido o intencionados. Los efectos en los recursos naturales dependen, tanto de la extensión afectada, de la severidad e intensidad del incendio, como de las características del ecosistema.

Si bien es cierto, la liberación de gases de efecto invernadero es inevitable, como los impactos a la diversidad biológica, existen ecosistemas adaptados al fuego que tienden a recuperarse al ingresar la época lluviosa, por lo que al retornar a las áreas afectadas la vegetación se ha recuperado.

Por el contrario, otros ecosistemas quedan degradados y expuestos a la ocurrencia de plagas y enfermedades y su recuperación natural es más lenta, son estos últimos los que se priorizan en las actividades de recuperación y rehabilitación posteriores. Valoremos nuestros bosques, nuestra flora y fauna, Guatemala es nuestro hogar, no lo quememos, ni lo destruyamos.

Elder Figueroa