Guatemala en la ruta de la unidad

Que no haya estímulos a la fuga del capital humano y evitar la destrucción de la base de la sociedad: la familia.

Durante el cuarto Te Deum cristiano evangélico que organizó Fraternidad Cristiana, el discurso del presidente Jimmy Morales Cabrera resaltó el enfoque de su gobierno en los próximos cuatro años, en el que habrá cero tolerancia a la corrupción en el país, al que llamó la tierra prometida por la que se debe luchar sin divisiones, sin acepción de personas, sin matarnos entre nosotros y enderezarnos por la ruta de la unidad nacional en la que todos debemos trabajar, pagar impuestos; y un llamado a los productores, empresarios y comerciantes de bajar los precios y hacer una Guatemala competitiva en la que no haya fuga de capital humano y evitar la destrucción de la base de la sociedad: la familia.

Me gustó cuando dijo que al Ejército le puede ordenar por ser su comandante general, pero al pueblo por ser su presidente constitucional está para servirlo, en alusión a maquinaria que fue comprada para servir a otros intereses y no fue utilizada y ahora con ella se harán 8 mil kilómetros de carreteras y caminos vecinales. Las críticas se han iniciado por la orden que le dio al Ejército, que antes fue utilizado para dar seguridad ciudadana y el objetivo no se cumplió. Ahora se habla de cien millones de quetzales en la donación de medicina para atender la crisis hospitalaria y se puedan reabrir la atención médico hospitalaria en el ámbito nacional.

Hay un pueblo que cívicamente ha madurado para externar lo que le molesta y pedir cambios en la administración pública sin la violencia de los años aciagos de la historia y pedir cuentas claras para que no existan corruptos. Todo lo quiere con integridad, honradez y la disposición de llevar la nave rumbo a la paz, prosperidad y el desarrollo económico y social. Guatemala merece un estatus mejor. Se logrará cuando haya unidad y dejemos los enfrentamientos partidistas, y tengamos una justicia en la que se ejecuten rápido las sentencias y sin privilegios. La unidad no significa que estemos de acuerdo en todo, sino que como equipo avanzemos como país; y como dice la Biblia el que tiene que pagar impuestos que lo haga.

Las elecciones pasaron, las autoridades asumieron los cargos para los que fueron electos, que trabajen en lo que les toca y el pueblo a hacer lo bueno, apoyar en obra y vigilancia. Guatemala lo merece.

Jorge H. López