Bélgica reta a Brasil

Bélgica, que llegó a Rusia 2018 con la vitola de irreverente, tiene una prueba de madurez y lanza un órdago a Brasil, la gran favorita al título por historia, juego y resultados, en tanto que, pese a su sufrimiento, Croacia e Inglaterra se postulan por el lado “amable” del cuadro.

Los balcánicos se encontrarán, no obstante, con una selección anfitriona crecida y plena de confianza al hacer historia por llegar a los cuartos de final, y los ingleses con una Suecia no menos reforzada.

El otro choque, precisamente con el que comenzarán los cuartos el viernes, enfrentará a Uruguay y a Francia, dos campeones del mundo que han dejado muy buenas sensaciones hasta el momento.

El gran enfrentamiento de esta ronda es, sobre el papel, el encuentro entre Brasil y Bélgica: el gran favorito y el aspirante a acabar con tal condición.

Bélgica dispone de una camada de magníficos futbolistas que quieren de una vez dar ese salto de calidad, algo que se le ha resistido en los precedentes torneos. Además, de la mano del técnico español Roberto Martínez, ha encontrado un modelo táctico y de futbol atractivo y efectivo.

Los belgas son los máximos goleadores del torneo, con 12 dianas, y amenazan el sistema de Tite, que apuesta por aunar el equilibrio y la magia de sus hombres de ataque, de los Neymar, Philippe Coutinho, Willian y
Gabriel Jesus.

La peor noticia para el técnico brasileño es que no podrá contar, por sanción, con ese jugador que otorga el equilibrio en la medular, el madridista Casemiro. En cambio, espera ver la evolución física de los lesionados Marcelo y Douglas Costa, para saber si puede
contar con ambos.

La irrupción de Kylian Mbappe, acompañado por un Antoine Griezmann que aún debe “despegar”, y el vértigo de ambos surgen como una amenaza al entramado que Óscar Washington Tabárez organiza para convertir a Uruguay en una de las selecciones más difíciles de batir. De hecho, es, junto con Brasil, la que menos goles ha recibido (1).

El conjunto charrúa sabe que no puede dejar correr a Francia, que debe minimizar los errores para evitar, como le ocurrió a Argentina, que hombres como Mbappe, Griezmann y compañía, exploten su velocidad.

Mientras, la celeste confía en el olfato goleador de Luis Suárez, y espera noticias sobre la lesión de Edinson Cavani, que se lastimó en el gemelo izquierdo en el encuentro contra Portugal.

Por el lado “amable”, teóricamente más sencillo del cuadro mundialista, emergen Inglaterra y Croacia como grandes referencias, aunque, como ha quedado demostrado en este torneo, se puede aplicar el tópico de “no hay enemigo pequeño”.

Redacción DCA