Leonel Guerra Saravia
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Desde que se fueron formando grupos de personas, algunos fueron dividiéndose por ocupar su mejor territorio. La lucha por el territorio es un motor esencial de la Historia, lo que implica a la Geografía y a la Historia en un mismo cuerpo de conocimientos.
Hablamos entonces de la dimensión espacio-tiempo que envuelve la existencia humana sobre la Tierra. Pero esta lucha, como práctica, la dirige la Política, dominando, repartiendo y organizando el territorio.
Operativamente se ha generalizado el modelo de Estado-nación o de Estado-federación, con un diferente grado de rigidez o de flexibilidad compositiva, que, sin embargo, no ha podido superar la idea de Estado abierto, cuyo orden territorial se ve sometido a tensiones, reivindicaciones y conflictos armados.
Alguno menciona cómo se ajusta la historia antigua de Egipto y otras naciones dentro de la historia bíblica.
Surgen entonces las disputas fronterizas, los “territorios en litigio”, las “zonas en reclamación”, las “tierras prometidas” o, simplemente, las identidades territoriales. Lo mismo que no hay historia sin territorio, podemos entender que no haya sellos de correos sin mapas, con la circunstancia, que ahora consideramos, de que una parte de esas micro formas aluden directamente a la lucha en cuestión.
Se establece, en consecuencia, una clara imbricación entre Filatelia y Política, tal y como se puede comprobar en los ocho casos estudiados. Alguno menciona cómo se ajusta la historia antigua de Egipto y otras naciones dentro de la historia bíblica. En los siglos antes de Cristo, una guerra se desató para saber cuál nación tenía el linaje más antiguo. Las guerras prehistóricas o guerras primitivas son las guerras propias de la Prehistoria o de sociedades primitivas de cualquier época, incluso en la actualidad.
Con la aparición de la escritura y las grandes entidades socio-políticas (Estados), a partir de la Edad del Bronce y de las consideradas como primeras civilizaciones (Sumeria, Antiguo Egipto, India y China antiguas, civilizaciones precolombinas) se habla ya de “guerras históricas”, no solamente porque pueden estudiarse mediante fuentes escritas, sino porque se libran entre ejércitos propiamente dichos (guerra antigua, Edad Antigua) y en sociedades caracterizadas por la existencia de una élite militar dominante, ausente de las sociedades primitivas.
Ahora los guatemaltecos debemos comprender que, si estamos unidos, protegemos y corregimos algunas cosas en que hemos actuado incorrectamente, viviremos en paz. Esto significa que Paz, definida en sentido positivo, es un estado a nivel social o personal, en el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad en las partes de una unidad.
También se refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad; definida en sentido negativo, es la ausencia de inquietud, violencia o guerra. Es momento de corregirnos, enmendar nuestros errores, y viviremos en paz.











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