Retrasos que preocupan

La Unión Ciclista Internacional (UCI), por medio de su presidente, Brian Cookson, lanzó ayer la voz de alarma ante el retraso de las obras de construcción del velódromo de los Juegos Olímpicos de Río 2016, todavía por terminar.

Las competiciones de prueba que estaban previstas fueron anuladas la semana pasada por los retrasos.

“Los plazos de las obras se han sobrepasado”, declaró Cookson en París. “Todavía queda mucho trabajo por hacer; no caben más demoras”, añadió.

La prueba del velódromo olímpico debía tener lugar del 30 de abril al 1 de mayo. El Comité de Organización de los Juegos de Río (5-21 agosto) aseguró que las obras estarán terminadas antes de finales de mayo y que del 25 al 27 de junio podrían organizarse entrenamientos en el lugar.

“Serán simples entrenamientos”, explicó el presidente de la UCI, que lamentó que no pueda haber una competición real antes de los Juegos, que hubiera servido como ensayo general.

La última razón dada por el Comité Organizador sobre el retraso apunta a la madera utilizada para la pista, procedente de Siberia.

“La colocación de las planchas causó 12 días de retraso porque tuvimos problemas logísticos en el transporte de la madera”, había explicado el portavoz.