Estructura de seguridad

El papel central del Estado es redefinido y reducido a medida que la estructura de seguridad es redefinida en relación a otras formas de autoridad.

La seguridad es una condición de carácter aspiracional que identifica una estructura de capacidades necesarias para prevenir los riesgos, contrarrestar las amenazas y reducir las
vulnerabilidades.

La situación de seguridad es manifestación del grado de solidez y funcionalidad de las instituciones. La autora Susan Strange (1994) explica que la estructura de seguridad “… es el marco de poder creado por la provisión de seguridad por parte de algunos seres humanos para otros. Los protectores -quienes proporcionan seguridad – adquieren cierto poder, el cual les permite determinar y, tal vez, limitar la gama de decisiones u opciones disponibles a los demás.”

En este sentido, la estructura de seguridad se ha basado fundamentalmente en la institución del Estado, pero en el contexto de la transnacionalización, este ya no existe en forma aislada: el papel central del Estado es redefinido y reducido a medida que la estructura de seguridad es redefinida en relación a otras formas de autoridad. De manera que, el análisis de la estructura de seguridad responde a las interrogantes sobre quién proporciona seguridad a quién, contra qué amenazas percibidas, bajo qué precios y condiciones.
Asimismo, la forma en que personas individuales, grupos sociales o Estados buscan seguridad y la forma en que la encuentran expresa el carácter distributivo de la estructura de seguridad; el control sobre la seguridad se puede ejercer preservándola o amenazándola.

Las amenazas a la seguridad derivan también de los conflictos de poder, no es precisamente la coexistencia de una multiplicidad de autoridades la que puede amenazar la estructura de seguridad, sino el desacuerdo acerca de los límites de cada una de ellas. El conflicto surge cuando, de forma implícita o explícita, dos autoridades no aceptan coexistir, una de las dos traspasa los límites tolerados por la otra y esta se ve desafiada.

La violencia se produce cuando este reto es aceptado: una forma de autoridad intenta extender su cuota de poder y la otra se resiste. El resultado depende siempre del cálculo de las ganancias, los riesgos de pérdida y los costos de la defensa de los actores. Paradójicamente, la coexistencia de autoridades puede ser al mismo tiempo fuente de seguridad y fuente de inseguridad, dependiendo de los acuerdos convenidos y la corresponsabilidad que exista entre ellas.