El Pompidou acoge escultura que fue rechazada por el Louvre

Una escultura gigante que podría interpretarse como una pareja en pleno acto sexual no pasó desapercibida en París, donde el Centro Pompidou decidió exponerla esta semana después de que el Museo del Louvre la rechazara.

La obra, Domestikator, del artista holandés Joep Van Lieshout, debía exhibirse inicialmente en el marco de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC) en los elegantes jardines de las Tullerías, frente al Louvre, pero el museo más visitado del mundo se negó. Poco después, el museo Pompidou aceptó exponerla frente a su entrada.

La inmensa escultura anaranjada de 12 metros de alto está constituida de pequeños ladrillos, como si se tratara de una construcción de Lego. Su configuración alude a un hombre de pie con los brazos colocados sobre lo que podría ser la cadera de su pareja o un animal de cuatro patas. El presidente del Louvre, Jean-Luc Martinez, estimó que los calificativos que circulaban en Internet sobre la obra eran demasiado brutales y que esta corría el riesgo de ser mal recibida por el público tradicional del espacio.

“La obra es una magnífica utopía en sintonía con el espacio público”, estimó por su parte Bernard Blistene, director del Museo Nacional de Arte Moderno del Centro Pompidou. A esto, Van Lieshout dijo estar entusiasmado de que el Pompidou viera más allá de las interpretaciones sensacionalistas de esta obra: “Alude en realidad a cómo los seres humanos utilizan la tecnología, en un proceso durante el cual domestican el mundo”, explica en su página web.

“Te hace sonreír. Es divertida, a mí me gusta”, dijo hoy frente a la escultura Sylvain Tailaon, un turista canadiense. “Estaría mejor integrada en algo”, opinó por su parte Didier Casiglio, un galerista francés: “En el bosque o en el parque. Aquí es un poco rudo”.

Domestikator fue expuesta en el marco de un programa de la FIAC, por el que este año se exhiben hasta el domingo no menos de 70 esculturas en la capital francesa.

*AFP

Stephany López