Tom Cruise, nunca dejés de salvar el día

En la misión, si decidís aceptarla, tendrás que correr como desquiciado, saltar de aviones en medio de tormentas y brincar entre cornisas. Deberás ir de polizón en helicópteros y manejar motocicleta como alma que persigue el demonio. Tu nombre clave será Tom Cruise, y este mensaje se autodestruirá en 2 horas con 28 minutos. Si la aceptás, disfrutarás de la mejor cinta de la franquicia. Una oferta refrescante en este mundo de películas de superhéroes.

Misión: imposible repercusión llegó la semana pasada al cine y permanecerá un buen tiempo. Sucede lo de siempre, el agente Ethan Hunt (Cruise) debe salvar el día y siempre ganará. Ahora queremos saber el cómo, y en esta ocasión quedarás más que satisfecho.

Es una película vertiginosa, pero en la que podés apreciar el detalle. No son esas escenas en las que ocurre todo apresuradamente y no distinguís nada. Al contrario, no importa lo rápido que sea, siempre verás quién hizo qué. La historia se desenvuelve de manera simple, mas es trepidante la forma en la que te presentan los personajes y el argumento.

Cruise hace todas sus escenas de acción, lo que permite explotarlo a todo su potencial en la trama. No importa la complejidad de la escena, podrás distinguirlo. El argumento del villano no es nada sorprendente, y por eso es válida la cinta. No es pretenciosa, solo quiere “darle” una lección al mundo, y para eso tiene dos bombas nucleares. Como ya es habitual, el equipo de Hunt solo es un adorno, pero útil para la historia.

“No puede haber paz sin pasar primero por un gran sufrimiento. Cuanto mayor es el sufrimiento, mayor es la paz. El final que siempre has temido… viene. Viene, y la sangre estará en tus manos”, Solomon Lane (Sean Harris).

Es difícil pensar que vayan a sacar una nueva parte, Tom tiene 56 años, y, aunque corre mejor que nosotros, todos tenemos una fecha de caducidad. Creo que es, y pienso que debería ser, el cierre. Da la impresión de que si no le ponen un alto a Cruise, morirá en un accidente, producto de sus escenas.

Decepción fílmica: Kubo and the Two Strings.

Los estudios Laika nos dieron tres películas infantiles geniales: Coraline (2009), ParaNorman (2012) y The Boxtrolls (2014). No fue el caso de Kubo (2016). Es lenta y poco entretenida. Pese a sus grandes actores y la animación, el filme no pudo igualarse a sus predecesores.

Una lica de domingo: Little Buddha.

Esta es una joya marca Bernardo Bertolucci, de esas rarezas maravillosas de los años 90. Un punto de partida para acercarse a la reencarnación y al budismo. Acá verás dos historias: la del pequeño Jesse Conrad y la del camino de Siddharta hacia la iluminación. Keanu Reeves tiene gran actuación como Siddharta.

Gabriel Arana