Magda Angélica: “Sin la historia no somos nada”

Magda Angélica es cantautora guatemalteca. Grabó su primera producción discográfica en 1996, titulada Jardín Interior, y consecutivamente recibió los premios Arco Iris Maya y Tzig, como Artista Revelación. Ahora produce su sexto disco, trabaja temas propios, hace arreglos y colabora con otros artistas. En su nuevo proyecto incluye una mezcla de raíces. Indica que comenzó el género etnofusión, el cual consiste en composiciones contemporáneas y electrónicas con ritmos tradicionales de Guatemala. “La búsqueda es cómo hacer más amplias las fusiones, siempre con distintos ritmos. Esta es música más experimental”, explica al tiempo de confesar en este cuestionario detalles de su vida.

1 ¿Historia, arqueología, antropología o ninguna?

Las dos primeras. Estudio un doctorado en Historia y me gusta la Antropología, porque escudriña a profundidad la cultura y a los seres humanos. Sin la historia no somos nada, pues gracias a ella conocemos nuestro pasado y lo que estamos construyendo.

2 ¿México, Uruguay, Bolivia o ninguno?

México y Uruguay. El primero, porque viví 4 años y medio en ese país, donde trabajé en la base que ahora hago en la música. El segundo, porque allí ganamos los reconocimientos del año pasado en el Festival Internacional de Punta del Este.

3 ¿Flor de agua, Danza de la luna, Ilhuikatzin o ninguna?

Todas porque son canciones mías. Flor de Agua es el disco que marcó la transición a este nuevo tipo de música y habla de un ser mágico que nace en el agua limpia, en los manantiales secretos. Danza de la luna es una celebración a la vida, a la energía femenina, a la fertilidad, a la propia vida como mujeres. Y lhuikatzin, es el nombre que me dieron los abuelos y abuelas en México. Significa venerable cielo.

4 ¿URL, Usac, UMG o ninguna?

Universidad Rafael Landívar, porque allí me formé, estudié mi licenciatura y estoy trabajando en un proyecto de investigación en temas de arte.

5 ¿Guitarra, violín,  flauta o ninguna?

Todas, pero más la guitarra, compongo con ella y es un instrumento de acompañamiento, muy íntimo. El violín es mágico y da mucha profundidad, y la flauta es un aliento.

6 ¿Lila Downs, Mercedes Sosa, Rosario o ninguna?

Lila Downs y Mercedes Sosa. La primera ha logrado una fusión interesante en el género de mezclas; es lo que me interesa, hacer géneros de raíz y contemporáneos. Sosa es una institución del canto latinoamericano; dejó un legado
importante.

7 ¿Iximché, Zaculeu, Kaminaljuyú o ninguna?

Todas, porque representan lugares sagrados e importantes dentro de la cosmovisión maya. Ninguna, si se les ve desde el ámbito del folclore o si se le llaman ruinas. Creo que no son eso, sino templos sagrados.

8 ¿Frijol, maíz, arroz o ninguno?

Maíz, porque hay blanco, amarillo, rojo y negro. Esto, en la ceremonia maya, representa a los tipos de humanos que son esencia incluyente y el símbolo de que estamos hechos de maíz.

9 ¿Estudio, escenario, palco o ninguno?

El primero es el lugar de la magia de la música, donde se gestan y nacen las canciones y compartimos con los músicos. El segundo, es sagrado, de contacto profundo con la gente y en el que viajan libres las canciones.

10 ¿Autora, intérprete, arreglista o ninguna?

Todas, porque canto lo que escribo, y ser autora es la raíz y la base de todo intérprete; arreglista, es un paso que he logrado para plasmar el todo de los temas y hacer también el arreglo musical.

 

Redacción DCA