¿El fracaso de Netflix comenzó?

Para escribir esta columna utilizo una ecuación simple: la coyuntura, lo que está en el cine, las animaciones y el anime; por último, las efemérides. Sobre todo eso, Netflix es una herramienta vital, pero ya no es como antes. De hecho, se intuye un fracaso en calidad.

De un par de años para acá he tenido una relación realmente sana con Netflix. No todo ha sido maravilloso: desde que recuerdo, me recomienda hasta el hartazgo las cintas de Adam Sandler. Eso es algo demasiado curioso, pero que decidí ignorar. Sin embargo, la selección y lo que te ofrece son entretenimiento que parece hecho a la carrera. Seguramente ya has escuchado la frase “parece película de Netflix”.

Mientras unos meses atrás invertías un par de minutos en encontrar un filme que llamara tu atención, ahora pasás hasta 30 minutos sin hallar algo decente. Al buscar películas por categoría, ves que las mezclan, y por ello te toparás la misma lista en Fantasía y Ciencia ficción. Es como si Netflix ya le perdió el amor a su idea original, o descuida su calidad por tratar de abarcar mucho.

Quiero pensar que no todo está perdido. No es que pida que Netflix regrese a la etapa primigenia, cuando descubrimos historias como las de Stranger Things, o podíamos ver cintas relativamente nuevas; no, la meta es evolucionar. De un tiempo para acá, si anuncian en TV por cable un estreno para el mes venidero, sabés que lo mismo ocurrirá con Netflix. La única ventaja es que pagás por no mirar publicidad.

La propuesta es entonces preguntarse: ¿hay que invertir en devedés pirata de nuevo? ¿Nos mudamos a Hulu, al servicio de FOX o el de HBO? La calidad debería ser esencial entre tanta oferta, pero al parecer no lo es. Queda esperar la continuación de Dark, Better Call Saul, BoJack y éxitos de hace más de seis meses.

La evidencia que tengo son las siguientes películas/series, en las que invertí tiempo, y, a mi criterio, no sirven: Tau, Flavors of Youth, 13 Reasons Why, Lost in Space, Big Mouth, Fuller House y Lucifer. Me expuse a ellas para escribir la columna de la semana pasada, y son un desperdicio. Fue por ello que no publiqué. Intentaré que no se repita.

Decepción fílmica: The Nun (2018). Se suponía que sería la joya de la familia. El universo de Annabelle, The Conjuring e Insidious tendría la unión ideal con La Monja… y resulta una simple historia de espantos. Aún no pueden superar a El Exorcista. Esta vez, James Wan falló.

Lica de domingo: Heart and Souls (1993). Robert Downey Jr. encabeza una trama clásica para un domingo por la mañana. Por momentos, drama, y por otros, comedia; Downey es acompañado por cuatro fantasmas cuyo único fin es hacerlo un mejor ser humano.

Gabriel Arana