Ricardo Fernández Gracia
Director de la Cátedra de Patrimonio y Arte Navarro
Entre las causas de su abundante iconografía figuraron sus milagros, en pleno desarrollo del barroco triunfante, el de los éxtasis, las apoteosis, glorias y grandes penitentes, el siglo de Bernini y de Rubens. Fueron tiempos en los que la presencia de lo sobrenatural se hizo especialmente patente, momentos en los que parecía medirse la santidad por las experiencias celestiales vividas, en el contexto de una sociedad cautivada por el maravillosismo.
En la lucha por la tradición apostólica y la santidad, que los protestantes negaban a los católicos, el milagro constituyó una cuestión clave, ya que con ello se demostraba que el Dios de todos los tiempos otorgaba su respaldo a los católicos, manifestándolo con milagros. La consecuencia era clara: el santo debía ser taumaturgo, no bastaba que Roma presentase a Dios bienaventurado de grandes méritos y santidad vivida, sino que Dios los ofreciera a Roma. El signo del beneplácito divino era el milagro, una señal que no dejaba duda alguna. Todos los testimonios iconográficos, al igual que los literarios, acaban por situarnos ante un santo barroquizado, en sintonía con lo desaforado, sensual y teatralista. Teófanes Egido recuerda cómo la vida de los santos no finalizaba con su muerte, ya que, después de dejar el mundo terrenal, se iniciaba otra etapa, decisiva en su historiografía: la de fabricación y recepción de su figura transfigurada. Del mismo modo que en el teatro del momento, a la hora de representar sus prodigios, se utilizaban las tramoyas para hacer posible la comunión entre el cielo y la tierra, los artistas nos muestran en sus obras esa fusión de lo natural con lo sobrenatural, llegando a presentarnos el caelum in terris, tan buscado y querido por los grandes maestros del barroco.
Grandes pintores y escultores de los siglos XVII y XVIII representaron a Javier como peregrino, misionero, o en escenas de su vida y obrando milagros. Rubens, Murillo, Zurbarán, Gregorio Fernández, Matteis, Poussin, Maratta, Juan de Mesa, Luis Salvador Carmona, Juan Correa, Gaulli, Lucas Jordán, Reni, Pozzo y un largo etcétera dejaron excepcionales ejemplos.
Continuará...











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