Cada diciembre es tradicional ver los hogares engalanados con un árbol navideño. Los hay de varios tamaños, naturales, artificiales y ahora hasta virtuales. Sin embargo, sabe usted ¿cómo surgió esta tradición?
Consultamos con el licenciado en Historia e investigador de la Universidad de San Carlos de Guatemala Mauricio Chaulón, quien explica que “para hablar del árbol de Navidad en países como el nuestro, hay que referirnos a la influencia europea específicamente germánica, francesa, inglesa y finalmente estadounidense que hubo en América Latina”.
El camino que esta tradición recorrió surgió en Europa, luego viajó a Estados Unidos y finalmente llegó a Latinoamérica. “Va a ser toda una influencia europea de la segunda mitad del siglo XIX y en el caso de América Latina, a las últimas dos décadas de ese siglo. Eso va a corresponder a todas las ideas europeas que los regímenes liberales instauraron en los nuevos Estados latinoamericanos que acababan de tener sus independencias”.
Los liberales, a diferencia de los conservadores, tomaban en cuenta el estilo y la estética europea en vez de lo español, porque esto ya se consideraba colonial, atrasado y conservador, argumenta Chaulón.
La evolución
Las costumbres van a ir transformándose, expone el investigador. “Por ejemplo, se van a seguir poniendo los nacimientos, utilizando elementos naturales propios de los lugares; en el caso de Guatemala, la manzanilla, la hoja de pacaya, las hojas de banano, el musgo y las chichitas. Pero, al mismo tiempo, se va a empezar a importar modelos estéticos; como por ejemplo, el uso de las bombas de Navidad y del árbol que va a entrar al país, en las tres primeras décadas del siglo XX”.
El experto señala que aunque en el país hay pino y pinabete, no se colocaban, sino que se utilizaban los chiriviscos, gusanos de pino y posteriormente ya se empezaron a cortar árboles naturales para llevarlos a las casas y adornarlos. “Por supuesto que estamos hablando de las casas de familias de dinero que tenían más esa influencia, porque incluso podían viajar y los comercios empezaron ya a adornar sus locales con elementos estéticos del invierno extranjero, ya que aquí no hay nieve, pero empiezan a aparecer los muñecos frosty y otros. Entonces las familias de clase media y de sectores populares van a adornar los chirivicos. Se va a ir a los barrancos, cortan ramas y pedazos de arbustos, que son pelones, porque ya no tienen hojas ni frutos y esto es lo que van a adornar”, expone.
Agrega que “luego empiezan los árboles naturales en algunas casas porque no había control ambiental como ahora, que están los pinabetes seleccionados por el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas; eso no existía en ese momento. Hablo de las décadas de 1920 a 1950 aproximadamente, y luego van a venir los árboles artificiales, ya con una expansión del comercio pero eran de ramas de metal. Al pasar el tiempo surgen los de plástico, que se ven en la actualidad y son más económicos”.











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