Directores esenciales: Lars von Trier

Hablaré del trabajo de Lars Von Trier, no de su calidad moral o ética. Si es abusador sexual, que la justicia lo sentencie. Dicho lo anterior te propongo la obra de un realizador innovador, aunque por momentos pueda parecer de mal gusto.

Hay que entender que la obra de Von Trier es provocadora. Quizá por eso las escenas sexuales explícitas, las tomas de larga duración, cielos oscuros y música clásica sean elementos que no disfruta cualquiera. Es drama cercano a la agonía, pero su propuesta cinematográfica y fotográfica es brutal.

Para acercarse al trabajo de este director, hay que hacerlo al ritmo con que nos presentó su voz visual. Empezá con Dancer in the dark (2000), un musical no tradicional protagonizado por Björk. El final impacta, sin concesiones. Si le encontraste algún atractivo al argumento, seguí la exploración del autor. De lo contrario, detente. Perderás tu tiempo.

La siguiente es Dogville (2003). Es una obra de teatro filmada como película. Toma los recursos del teatro y los mete en la pantalla. El desarrollo y final de la trama es incómodo. Una vez más, es parte de la voz provocativa del director.

Finalmente, la Trilogía de la Depresión: Antichrist (2009), Melancholia (2011) y Nymphomaniac Vol. I junto a Nymphomaniac Vol. II (ambas de 2013 y las versiones sin censura). Este grupo representa la interpretación de la depresión que puede provocar el existencialismo y la soledad. Esa es mi opinión, y de eso se trata el trabajo de este autor, que cada quien puede encontrar una lectura personal.

Hay quien dice que Von Trier, junto a Gaspar Noé, es el director de la provocación. No lo sé, pero sí encuentro cierta similitud en la forma en que sorprenden al espectador con sus historias. Sangre, violencia y sexo descarnado a partes iguales.

En Von Trier encontrarás terror psicológico y abusos, tramas que buscan la transgresión. Es el tipo de películas que te dejarán de tarea en la universidad. Llena de semiótica, referencias a pinturas de maestros universales y música clásica combinada con metal industrial. Son trabajos densos, no aptos para gente con déficit de atención.

Decepción fílmica: The Fault in Our Stars (2014). Ignoré la crítica y decidí ver la película solo para confirmar cuán mala es. Quizá sea un filme para adolescentes millennials. Aún con Willem Dafoe la cinta no te atrapa, pese a que todo gira alrededor de una enfermedad terminal. La dupla Hazel (Shailene Woodley) y Gus (Ansel Elgort) es sosa.

Lica de domingo: Addams Family Values (1993). ¿Quién no recuerda la rebelión en el campamento Chippewa? Merlina (Christina Ricci) fue la ama y señora de la cinta. Lo mismo ocurrió con Debbie Jellinsky (Joan Cusack), una esposa más loca no vas a encontrar. Tenés una comedia divertida para acompañar el desayuno dominical.

Gabriel Arana