Comunícate con nosotros al 1590

OPINIÓN CULTURA

Batman Ninja, de lo absurdo a lo sublime

Publicado

-

Las cintas de Batman las miro de ley, y esta versión es tan épica como excéntrica. Es la película que tomará por sorpresa a todo seguidor del caballero oscuro. Un tributo honesto de Japón a este antihéroe.

Para que te guste este filme tenés que ser seguidor de anime, pero uno de años, y lo mismo con el universo DC para disfrutar todas las referencias, pues son demasiadas.

En la cinta está presente el humor habitual de una caricatura japonesa. Esos momentos raros de trazos distintos y que deforman los personajes. Los dibujos son un deleite; verás hasta cuatro tipos de animación, y disfrutarás todos los clichés animados nipones por excelencia.

La historia te presenta por lo menos a 15 personajes clásicos de Batman y algunos nuevos, pero ninguno sobra, ni siquiera el mono Monkichi. Tampoco los anacronismos que te sacan de tu área de confort, menos la música. En otras palabras: lanzaron el Dojo por la ventana. ¿Alguna vez imaginaste ver a Bruce Wayne como misionero jesuita? ¿Lo visualizás con sotana y una bati-tonsura? Es tan inusual, que no lo olvidarás.

“Ahora entiendo el rol que debo ejercer. Ya no soy el Batman. Seré como el Bat Clan me llama. Seré su profecía. Seré el legendario ninja que traerá la paz a su tierra, Sengoku Batman”, Batman.

Argumento: Gorilla Grodd construye una máquina del tiempo y manda el Castillo Arkham al período Sengoku, la época de los estados en guerra en Japón (1467 a 1568). Pero todos llegan dos años antes que Batman, y conocemos un país dominado por los lores Joker y su lugarteniente Two Faces, Deathstroke, Pingüino y Poison Ivy, quienes buscan la unificación nipona para su beneficio.

Sin sus herramientas tecnológicas, Batman estará al borde de la derrota. Pero no pasa nada: Nightwing, Red Hood, Red Robin y Robin, más el Clan murciélago y su parvada de quirópteros, se convertirán en el ejército que necesita para vencer a esos lores del mal y regresarlos a todos al presente. Batman Ninja es una detonación de endorfina con estamina, te dejará energizado. Una cosa más, verás al mejor batmobile de toda la historia.

Decepción fílmica: How It Ends.

“Si actúa Forest Whitaker, ¡la tenés que ver!”, decía yo antes de mirar esto. Quizá exagero, porque las cintas catastrofistas no tienen mucho de nuevo, no hay que pedirles grandes innovaciones. Pero si no tiene final, como el caso de How It Ends, querrás aventarle un zapato a la pantalla. La película es buena, te entretiene, mas no sabés en qué queda todo. De verdad, no tiene desenlace.

Una lica de domingo: A Perfect World.

El ladrón Butch Haynes (Kevin Costner) logra una relación tan afable con Phillip Perry (T.J. Lowther), el niño que secuestra, que no querrás que la cinta termine. De antemano sabés que el agente Red Garnett (Clint Eastwood) no permitirá que le pase nada al pequeño Phillip. Pertenece a aquellas películas que te preguntás por qué no ganaron un premio.

Gabriel Arana
Seguir leyendo

ARTES

Música para la ciudad

Publicado

-

¿No les pasa que suelen encontrarse en un domingo sin mucho que hacer, considerando si se levantan, o no, si comen en casa, o no? No los culpo, también me toca atravesar muy seguido esas pequeñas crisis existenciales. Con la que más sufro es con qué película voy a ver. No sé si será una de culto o la independiente europea con escenas extrañas que me dejarán pensando qué diablos fue lo que vi. 

Pero algunas veces no batallo, y opto por la opción fácil, es decir la clásica dominguera. No hace mucho elegí esa alternativa. Por respeto a ustedes, y con tal de no revelar mis gustos culposos, no mencionare cuál vi. Con esto claro, les puedo decir que aunque a veces ese tipo de películas no aporta nada a nuestras vidas, la música sí. 

Algunas veces, el soundtrack compensa los pésimos guiones. Fue así como descubrí al compositor originario de Texas, EE. UU. Kevin Morby. Siempre trato de tener a la mano la aplicación de Shazam, y en este caso no fue la excepción. En determinada escena del filme escuché una canción que me gustó tanto como para tomar mi teléfono y activarla. Con el dato terminé la película para ver si descubría más música. No fue así, pero con hallar el trabajo de este músico fue más que
suficiente. 

El material que más me gustó fue City Music, su más reciente disco. Es un álbum muy íntimo, mas con una intimidad diferente, no la del autor, sino la de una urbe y de lo que ellas esconden y que solo revelan a los que se toman el tiempo de descubrirlas. Todo al compás de un indie folk que por momentos suena como si el espíritu de Lou Reed se mezclara con el de Wilco y Jim Caroll. 

Las canciones hablan acerca de la pasión por los viajes. Es una colección inspirada y dedicada a la experiencia metropolitana en todo Estados Unidos, y más allá. Es un disco que da voz a todas aquellas ciudades que hablan el mismo lenguaje universal de caos y locura, sin importar la nacionalidad. Funciona perfectamente para ver una puesta de sol sobre algún edificio de la zona 1 o para escucharlo mientras viajas en tren a Coney Island para ir a oler el océano. 

Tal vez esto es algo bueno que se le pueda sacar a las malas películas si hay paciencia para terminarlas. Estoy seguro de que City Music me revelará aún más cosas de esta ciudad en la que vivo, a la que odio con todo el corazón, pero de igual forma amo.

Para escuchar: Dorothy, Crybaby, City Music, Tin Can y Pearly Gates.

Álvaro Sánchez
Seguir leyendo

ARTES

ESE CHICO AMARILLO

Publicado

-

Con esta llegamos a la centésima columna de este espacio, y, para celebrarlo, pensé en revisitar los inicios del cómic y hablarles sobre un importante personaje, un niño conocido como El Chico Amarillo (The Yellow Kid).

La última década del siglo XIX contó con la feroz competencia entre dos titanes de los periódicos: Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst. Ambos hombres buscaban ser leídos por los millones de inmigrantes llegados de Europa, pero la mayoría de esta gente a duras penas hablaba inglés y casi ninguno sabía leerlo. Así pues, se invirtió en formas de superar ese obstáculo.

Los dos empresarios se dieron cuenta de que los dibujos llamaban la atención. Pulitzer contrató a un dibujante llamado Richard F. Outcault para que trabajara en el New York World, en un nuevo suplemento a color, una novedad para aquel entonces.

Outcault produjo una tira llamada Hogan’s Alley (1894), y uno de sus personajes secundarios se volvió tan popular que al poco tiempo ya tenía su propio título. Era un niño irlandés de nombre Mickey Dugan (mick es un apodo usado para referirse a los irlandeses) y su apariencia era estrafalaria: feo, cabezón, calvo, orejón, descalzo, con dos dientes de fuera y portaba una camisa que le quedaba tan grande que parecía un vestido. Al principio la camisa fue azul o blanca, pero finalmente fue amarilla, razón por la cual le llamaron “el chico amarillo”.

La tira introdujo importantes innovaciones. La primera fue el manejo de los diálogos. Hasta ese momento, las conversaciones en los cómics se sugerían colocando textos cerca de la cabeza de cada personaje, y una línea vinculaba a quien había pronunciado las palabras. Outcault empezó mostrando los diálogos del chico amarillo en su camisa, pero después usó las formas ovoides rellenas de texto que conocemos  actualmente.

La otra mejora de Outcault fue la introducción de los paneles consecutivos, esos rectángulos tan famosos hoy, que contienen escenas y que deben ser leídos en secuencia para mostrar una acción que se desarrolle en el cómic. Antes las tiras eran recuadros grandes en que las escenas estaban separadas por espacios en blanco.

Tan popular resultó la tira, que Hearst se robó a Foucault y se lo llevó a su diario, el New York Journal. Sin embargo, como el creador no pudo registrar al personaje, ambos diarios publicaron a El Chico Amarillo por un tiempo, dibujado por diferentes artistas. Este hecho hizo que se les llamara “amarillistas”, término que actualmente se usa para aludir a los medios que sacan notas sensacionalistas, como los de Pulitzer y Hearst. Aunque el Chico Amarillo cayó en desuso en 1898, sus innovaciones al cómic siguen con nosotros hasta hoy.

Alejandro Alonzo
Seguir leyendo

ARTES

Springsteen nació para Broadway

Publicado

-

Netflix estrenó el 16 de diciembre Springsteen on Broadway, el show que durante un año fue un éxito en la cuna del teatro de Estados Unidos y en el que El Jefe, Bruce Springsteen, nos cuenta desde su despertar terrenal entre los mortales hasta su asunción al olimpo.

Springsteen es una figura venerada. Sufre en la traducción y en la apatía por parte de los mal llamados rockeros que ven en él un fanático de
EE. UU. por su incomprendida canción Born In The USA. Para este show, Bruce tuvo que mudarse a New York, y puso su vida en la exposición pura y llana del teatro. Una guitarra y un piano fueron sus acompañantes. 

Existe una fascinación fuerte entre los admiradores de Springsteen. Muchos lo ven como el Working Class Hero que maneja un tráiler por todo EE. UU. Lo imaginan en el desierto contemplando el mejor atardecer con libreta en mano, escribiendo las letras de su próximo álbum. Días después viajará a toda velocidad para reunirse con la E Street Band en un bar de New Jersey, para ensayar y grabar los próximos éxitos.

Springsteen juega mucho con esa idea y no la mata. Al contrario, la eleva a un capítulo bíblico y escribe su evangelio con un despertar ensoñador. Aquello se inició cuando el pequeño Bruce veía el programa de Ed Sullivan y Elvis Presley hizo bailar a todo su país con un movimiento de caderas. 

Fue amor a primera vista, y entonces decidió convertirse en un rockero.  Su mamá le compró una guitarra, y luego de unas lecciones “tiró la toalla” porque no le salían los acordes. Afortunadamente, se recuperó cuando vio a The Beatles en otro show, y se tomó todo muy en serio.

El programa de Netflix es una mirada íntima a las canciones que lo hicieron la leyenda que es hoy y que será por mucho tiempo. Growin’ Up, My Father House, Thunder Road; Bruce hace un recorrido por la vez que aprendió a manejar, a los 19 años, y atravesó el desierto en un viaje que despertó su conciencia y lo puso en contacto con su lado creativo. También relata lo difícil que fue tener una relación con su padre. 

Así seguimos con Promise Land, un tema que por mucho expresa su fe y esperanza, muy a pesar de los tiempos que corren. Bruce rompe con cualquier pensamiento apocalíptico, con una esperanza inquebrantable. Hay momentos supremos, como la invitación al escenario de su esposa, Patti Scialfa, para interpretar Brilliant Disguise, una de las melodías más emotivas y románticas que El Jefe ha escrito.

Era también de suponerse que Springsteen recordaría a su gran amigo Clarence Clemons, saxofonista e integrante fundador de la E Street Band, quien falleció de un ataque al corazón en 2011. Bruce lo califica como el alma de la agrupación, ya que su sonido era poderoso y con mucho sentimiento.

Springsteen expresa su sentir político con The Ghost of Tom Joad. Es el capitalismo irresponsable que con brutal inclemencia se mueve como tromba asesina sobre cualquier pueblo, sociedad y sueño americano. “Nos dedicamos más a destuirnos y humillarnos en vez de ser una América más unida”, resume el músico.  

Bruce termina con su clásico Born To Run, el tema que salvó su carrera y que lo convirtió en una figura venerada. “Yo corrí de mi casa, y ahora vivo a 10 cuadras de donde nací” ironizó. 

Con todo y que no llegó muy “lejos”, Springsteen fascina aún más por este ejercicio de vulnerabilidad, al mostrarse como un tipo que se atrevió a ser quien es. Pocas luminarias harían tal cosa, sobre todo porque califican la composición musical como algo abstracto y que no se puede explicar. El Jefe lo reduce a un acto de magia, y vaya si no logró hechizarnos con su puesta en Broadway. No se lo pierda.

Allan Martínez
Seguir leyendo

Gobierno de Guatemala

Enlaces Importantes

Directorio

  • Director General: Pavel Arellano Arellano
  • Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo
  • Nacionales: Jose Pelico y Elder Interiano
  • Artes: Priscilla León López
  • Deportes: Max Pérez
  • Web y redes sociales: Ronald Mendoza
  • Revista Viernes: Otoniel Martínez
  • Fotografía: Luis Echeverría
  • Diseño: Héctor Estrada

más temas

©2018 Diario de Centro América - Todos los derechos reservados.