Disfrute las frutas de ocho maneras

La fruta fresca es importante para la dieta. Hay diversas formas de consumirlas y beneficiarse de su contenido de fibra, sus micronutrientes y, en especial, de vitaminas como la A y la C.

Son muchas las razones para ingerir fruta varias veces al día, pues, además, aporta pocas calorías por su contenido de agua. Hoy le presento ocho maneras de disfrutarla.

  1. La fruta fresca es ideal para consumir junto a las comidas o como una refacción nutritiva. Por ejemplo: una taza de fruta cortada o frutas pequeñas, como fresas o uvas; o una fruta entera, como una pera o una mandarina.
  2. Los jugos recién exprimidos son una buena fuente de vitamina C y se preparan con una o varias frutas. El término “recién exprimido” se refiere al jugo natural sin ser procesado. “Recién prensado” se relaciona con los jugos en que las frutas son molidas, prensadas, pasteurizadas y coladas, y a los que les agregan ácido ascórbico para evitar que se oxiden u oscurezcan.
  3. La fruta deshidratada, como parte de una ración, es perfecta para poner en la lonchera y comer en cualquier momento. Son una buena fuente de fibra y de nutrientes, como potasio y hierro, pero contienen niveles altos de azúcar y calorías. Van bien con los cereales, como granola, pues le aportan sabor y dulzura.
  4. Los refrescos se preparan con jugo o pulpa de frutas, agua y azúcar. Aproveche las frutas de temporada, ya sea solas o combinadas. Por ejemplo: un refresco de piña, jocote marañón y mora, o uno de naranja y fresa. Las posibilidades son inmensas.
  5. Las salsas en la repostería son básicas para enriquecer los postres en cuanto a colorido, textura y sabores. Se preparan con base a frutas, jugos y almíbares, o con leche o crema. Generalmente se cocina la pulpa de la fruta con agua, azúcar y vainilla o canela, luego se le adiciona un espesante y se sirve tibia.
  6. Los coulies son salsas de frutas frías que se elaboran al mezclar la pulpa de la fruta con azúcar y jugo de limón. Se refrigeran y se sirven frías para acompañar postres o helados.
  7. Las mermeladas o jaleas son toda una delicia para untar una rodaja de pan tostado. Para su preparación se deja entera la fruta o se corta en trozos y se cocina con agua, azúcar y pectina. La jalea posee mayor contenido de fruta y se elabora con azúcar, el jugo de la fruta y un espesante.
  8. Las compotas se elaboran con frutas troceadas y sin semillas se cocinan con agua, jugo de frutas o vino tinto y azúcar. Además de servirlas como un postre, acompañan helados y carnes, como aves, cerdo o carnes de caza.
Euda Morales