Una fusión de pasión y tradición

Palermo es uno de los 48 barrios de Buenos Aires, Argentina, pero también el nombre de un espacio que, más que un restaurante, es un pedazo de ese país en plena Guatemala. Desde hace no menos de tres años, el chef Ariel Trod se ha encargado de deleitar a los capitalinos con el toque criollo de su región y especialmente, con las recetas que aprendió de su abuela. Conozca su sazón en la 4a. avenida 12-59, zona 10,Plaza Fontabella, 2o. nivel.

¿Cómo describe su experiencia en Palermo?

En septiembre cumpliré cuatro años de haber llegado a Guatemala para trabajar en Palermo. Este período ha sido muy divertido, entretenido y positivo. El primer gran desafío fue adaptarme a la idiosincrasia y forma de pensar, entender cómo es la cultura local, la manera en que se expresan y qué comen. Sin embargo, he descubierto que son unos apasionados a la comida.

¿Qué busca con sus platillos?

Mostrar la cultura y tradición argentina, principalmente en dos aspectos: los cortes de la carne de la región y cómo comerlos sin tantos aderezos. Cada músculo tiene su gusto y eso es lo que tratamos de explicar. Hay personas que vienen constantemente y siempre se sorprenden al conocer los sabores que conforman su pedido.

¿Podría compartirnos alguna anécdota?

Al principio mucha gente solicitaba una parrillada argentina y al verla buscaban acompañamientos, como  frijol, chirmol y tortilla, pero eso no lo incluimos. Siempre hemos querido ser diferentes y estos complementos no se comen en mi nación. Entonces, debíamos salir y explicarles que buscamos agradarles, pero de otro modo.

¿Qué hace diferente a este restaurante?

Nuestro concepto se basa en no alterar el gusto original. Con más o menos detalles, es lo que se come en un país, donde preparaciones como la empanada, la milanesa o los asados se encuentran todos los días en casa de un amigo o en un restaurant. Es un pedacito de Argentina en Guatemala y ha conseguido su éxito, básicamente, porque la gente nos aprecia.

¿Qué recomienda a nuestros lectores?

El comensal debe empezar por carnes como El Costillar, nuestro ícono, que tiene un sabor especial y se cocina de una manera muy particular. También están las empanadas y los choripalermos.

Stephany López