Dos meses después de la operación estadounidense que derivó en su captura, la figura de Nicolás Maduro, quien gobernó Venezuela durante más de 12 años, se desvanece poco a poco en el país, que bajo la tutela norteamericana ha priorizado la economía frente a la política en su proceso hacia una transición democrática, indicaron analistas.
Maduro aparece en mensajes en las redes sociales oficiales y en algunas vallas en las calles de Caracas, en especial, mientras se han ido espaciando las marchas para reclamar su retorno.
“#Losqueremosdevuelta” es la frase que se repite en publicaciones con la imagen del exmandatario y de su esposa, Cilia Flores, en la que se advertía: “Han transcurrido 60 días de su secuestro”.
Entretanto, la nación caribeña ha dado pasos hacia una apertura con la reforma a la ley de hidrocarburos y la aprobación de una amnistía, aunque el proceso hacia una reconciliación total continúa incierto.
Incertidumbre
Según la investigadora Mariana Bacalao, ese país “ha vivido una secuencia de si no lo veo, no lo creo, con cambios que antes del 3 de enero eran inimaginables”, y esa dinámica ha dejado a la población con “expectativa, pero también con una profunda incertidumbre sobre el rumbo político”, además de percibirse “dos ejes avanzando a velocidades muy distintas”.
“Uno que se mueve con rapidez: las dinámicas diplomáticas Miraflores-Washington, los incentivos a la inversión extranjera, en particular en el sector petrolero, y anuncios para la reactivación económica. Y el otro, mucho más lento: la recuperación plena de derechos y libertades, el desmontaje del sistema de represión y la lucha contra la corrupción”, describió.
Bajo el gobierno encargado de Delcy Rodríguez, el territorio pasó del anuncio de liberaciones de presos políticos a aprobar, en un tiempo breve, una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, compuesta por 35 artículos, para atraer inversionistas a un sector señalado como prioritario en la estrategia de Donald Trump.
Asimismo, dio vía libre a una Ley de Amnistía para presos que ha permitido otorgar la libertad plena a 6 mil 071 personas, según el Parlamento. Las cifras reflejan la magnitud de las detenciones que organizaciones no gubernamentales
vinculan con motivos políticos, aunque las autoridades las atribuyen a delitos comunes.
En ese sentido, Bacalao señaló que Venezuela vive hoy “nuevas oportunidades, avances visibles en lo externo y económico, pero incertidumbre en lo político e institucional”.

La brújula
EE. UU., opinó el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, ha mostrado que su estrategia jerarquiza la economía “muy por encima de la política”, pero vista desde “los intereses americanos” y de la oferta de campaña que Trump hizo a sus aliados.
El plan de la Casa Blanca parte del “control y desarrollo del sector energético”, para avanzar hacia el de minerales, buscar una mejora del marco legal y del perfil de inversión hasta llegar a una estabilización financiera.
La Asamblea Nacional, controlada por el chavismo, está en proceso de revisión de la Ley de Minas para reformarla de manera urgente, informó el jueves el titular del Parlamento, Jorge Rodríguez.
“Estamos revisando arduamente la Ley de Minas, estamos ya llegando a un acuerdo. Yo creo que es una cosa perentoria”, subrayó.
Un día antes, Delcy Rodríguez sostuvo una reunión en Caracas con el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, y junto a él anunció una “ampliación de la Ley de Minas”, para lo cual pidió al Legislativo “celeridad” a fin de exponer al mundo “las oportunidades de inversión y desarrollo”.
Luego, Burgum, quien visitó el país junto con representantes de unas dos docenas de empresas del sector minero, afirmó que las “oportunidades que existen para una colaboración y una sinergía entre ambos países no tienen límites”.
El mismo jueves, se conoció que funcionarios norteamericanos negociaban con la compañía estatal Minerven un acuerdo multimillonario para vender hasta una tonelada de oro destinada al mercado norteamericano, valorada en unos US $165 millones.
Elementos clave
El presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, identificó como “grandes jugadores” a Delcy Rodríguez, en quien ve la “bisagra que trata de mantener el orden interno y avanzar”, y a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, a quien reconoce un “liderazgo importante, sólido, fuerte, mayoritario frente a la población”.
Incluye el factor militar, al advertir que ese sector “no permitiría un cambio que (lo) ponga en peligro” ni a su patrimonio ni a su libertad, en una realidad que “requiere negociación y sacrificios de todas las partes”.
La investigadora Mariana Bacalao considera que un eventual retorno de Machado, quien prevé volver pronto tras su salida en diciembre, “sería un termómetro”, ya que “si puede entrar y ejercer sus derechos sin restricciones, actuaría como una señal”.











Deja un comentario