E l Acuerdo de Comercio Recíproco anunciado por los gobiernos de Estados Unidos y Guatemala, que permitirá que más del 71 % de los productos que el país exporta ingrese a suelo estadounidense con cero arancel, será firmado en las próximas
semanas.
Entre los acuerdos destaca la aplicación de una norma sólida para la protección y cumplimiento de la propiedad intelectual, facilitación del comercio digital, para lo cual, entre otras cosas, deberá abstenerse de aprobar impuestos a servicios digitales y abordar las posibles medidas distorsionadoras de las empresas estatales.
Asegura la protección de los derechos de autor por medio de tratados internacionales y combate de problemas, por ejemplo, el uso indebido de marcas. No se aplicarán impuestos ni medidas discriminatorios a servicios digitales prestados por Estados Unidos, se permitirá la libre transferencia de datos y apoyará la moratoria multilateral sobre aranceles a transmisiones electrónicas.
La titular del Ministerio de Economía, Gabriela García, explicó que los incisos arancelarios ya enlistados ingresarán de inmediato, libre de tributos (Ver recuadro: Ya en vigencia. Página 13). El resto de los productos entrarán en vigor una vez firmado el acuerdo, como se estableció en las negociaciones bilaterales.
Con este resultado, “el 71.3 % de las exportaciones ingresarán en Estados Unidos con arancel cero, mientras que el resto quedará con uno reducido del 10 %”, detalló. García agregó que debido a la confidencialidad de las conversaciones, el listado de bienes favorecidos aún no puede hacerse público.
En el comunicado de la representación diplomática resalta que el país se obliga a facilitar las transacciones con la eliminación de trámites innecesarios y simplificar procesos para ventas de productos estadounidenses como medicamentos, dispositivos médicos y remanufacturados. También aceptará normas automovilísticas norteamericanas y reducirá requisitos de certificación y registros.
En el sector agrícola se garantizará que los artículos de esa nación puedan ingresar sin obstáculos, y para ello deberá aceptar los certificados oficiales y aplicará las regulaciones basadas en ciencias y riesgo, con procedimientos más rápidos de autorización.
Mantener la transparencia con las indicaciones geográficas para evitar restricciones injustas en el mercado. Se incluye la obligación de mejorar la regulación de servicios, aplicar buenas prácticas aduaneras y regulatorias, así como proteger las garantías laborales, con la prohibición de productos hechos con trabajo forzoso y mediante el refuerzo de la legislación laboral.
En el ámbito ambiental, el país mantendrá altos estándares de reguardo, combatir la tala ilegal, comercio de vida silvestre, minería ilegal y cumplir con los pactos internacionales sobre pesca sostenible.
Además, se trabajará en reducir las distorsiones generadas por empresas estatales y subsidios industriales, fortalecer la cooperación económica y de seguridad con EE. UU., y restringir el acceso a compras públicas para jurisdicciones que no forman parte del acuerdo de libre comercio.

Lo que lo agilizó
El subsecretario norteamericano, Christopher Landau, reveló que las negociaciones tuvieron un impulso con el hecho de que una destacada empresa cervecera guatemalteca recientemente adquirió Harvest Hill Beverage Co.
Según el funcionario, la compra de esta firma “refleja cómo la inversión extranjera guatemalteca puede generar empleo y riqueza en Estados Unidos”. Recalcó que esta decisión sienta un precedente para que otras compañías guatemaltecas participen en su territorio bajo las nuevas reglas comerciales.
El Gobierno de Donald Trump enmarcó dicha acción en un esfuerzo mayor para hacer una revisión de la relación bilateral a manera de hacerla más recíproca de lo que se constituye en el tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana que está vigente desde 2006, donde establece que Guatemala elimina o simplifica barreras no arancelarias que afectan los envíos del norte.
El exministro de Economía, Rubén Morales, opinó que este acuerdo representa una gran oportunidad para Guatemala en comparación con otros países, ya que puede ayudar a posicionar sus productos agrícolas en ese mercado. “Esto beneficia a los sectores exportadores y se espera que la actividad económica se dinamice y cree algunos empleos”, agregó.
Lo que significa
Diversas entidades empresariales se han pronunciado desde el jueves y elogiaron el trabajo que hacen las autoridades para eliminar estas barreras. La Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana felicitó al Ministerio de Economía y agradeció al Gobierno de Estados Unidos por la cooperación comercial, que impulsa la facilitación en el intercambio de bienes, impulsa la inversión y fortalece el clima de negocios bilaterales, lo que promueve oportunidades para el sector productivo local y la competitividad.
Dicho gremio espera que este pacto contribuya al fortalecimiento de la atracción de inversión, generación de empleo formal y el posicionamiento de Guatemala como un destino confiable. Confía en que entre los productos a los que se les elimine el tributo se incluya a los principales que se exportan, por ejemplo, artículos de vestimenta y agrícolas como el banano, café y azúcar, entre otros.











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