MORT WALKER Y EL RECLUTA

Para muchos, ser reclutado por el Ejército no es broma. Para Mort Walker (1923-2018) fue la base de su fortuna.

Walker fue un niño prodigio. Empezó a dibujar para el diario escolar cuando todavía estaba en la primaria. Publicó su primer cómic a los 11 años y vendió su primera caricatura a los 12. A los 14 ya vendía ilustraciones para revistas. A los 15 dibujó su primera tira para el Kansas City Journal. A los 18, era el diseñador en jefe para una empresa de tarjetas que hoy se conoce como Hallmark Cards. Fue reclutado en 1943, y al volver estudió en la Universidad de Missouri, donde fue el editor y director de arte de la revista de humor del campus.

Al graduarse, Walker se mudó a Nueva York para ser un caricaturista profesional. Comenzó a trabajar en el legendario Saturday Evening Post, publicando una tira de un cuadro llamada Spider. El artista concluyó que podía ganar más con su creación, así que la expandió e hizo que el haragán estudiante universitario protagonista entrara en el Ejército.

Así nació Beto el Recluta (Beetle Bailey), su más famosa creación, una tira acerca de las cómicas andanzas de un reacio conscripto, sus estrafalarios compañeros de tropa y sus atolondrados superiores en un universo anacrónico, en el que siguen vestidos con uniformes de los años 40 y 70; y donde jamás batallan. La historia empezó a distribuirse por King Features Syndicate en 1954 y llegó a incluirse en mil 800 periódicos en no menos de 50 países, con una audiencia combinada de 200 millones de lectores diarios. Beto el Recluta fue tan popular que se produjo toda una gama de productos asociados, entre los cuales estuvo una serie animada de 1963, que contó con 50 episodios.

Un día, Walker mandó a Beto el Recluta a visitar a la familia de su hermana Lola. Así le presentó al mundo a Lalo y Lola (Hi and Lois), tira desarrollada junto a Dik Browne, padre de Olafo el Amargado (Hägar the Horrible), quien la dibujó mientras que Walker se encargó de los guiones.  Siempre incansable, el dibujante creó otras siete historietas, como Boner’s Ark, Gamin and Patches, Mrs. Fitz’s Flats, The Evermores, Sam’s Strip y Sam and Silo.

A lo largo de su vida, Walker contribuyó a muchas beneficencias, especialmente las castrenses, pues decía que gracias a su tiempo de servicio, pudo contar con material para producir su archipopular historia. Considerado uno de los más trabajadores de su gremio, durante 68 años, Mort Walker produjo tiras de Beto el Recluta, hasta que en 2015 le cedió su lugar a su hijo Greg.  Le decimos adiós con su frase predilecta: “Los grandes caricaturistas nunca mueren. Solo se van borrando.”

Alejandro Alonzo