Los derechos de los pueblos indígenas

Este 9 de agosto se cumplirá el décimo aniversario de la Declaración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas por parte de la Asamblea de Naciones Unidas, según la Resolución 61-295, que contiene la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. En el mundo representan un conglomerado, cuya diversidad comprende más de 5 mil grupos distintos en unos 90 países y conforman unos 370 millones de personas. Los pueblos indígenas son herederos y practican formas de relacionarse y expresiones culturales únicas entre las personas, con el ambiente y con el universo en general.

Nuestro país es uno de esos 90 en el cual habitan pueblos indígenas. Aquí son mayoría, pero no se articulan al estilo “occidental”, más bien conservan sus propias características y, en cada uno de los 23 grupos se guardan sus rasgos con celo y con respeto. En uno de los apartados de la Declaración se lee (la Asamblea): “Convencida de que si los pueblos indígenas controlan los acontecimientos que los afecten a ellos y a sus tierras, territorios y recursos podrán mantener y reforzar sus instituciones, culturas y tradiciones y promover su desarrollo de acuerdo con sus aspiraciones y necesidades”. Aquí, en Guatemala ese proceso es uno de los tantos a los que no se les proporciona ruta para la salvaguarda de las tierras, territorios y recursos de los pueblos indígenas. Tal negación es, a mi juicio, una bomba de tiempo que tarde o temprano explotará en nuestras propias narices y sin importar la posición económica, étnica o cultural en los estratos sociales del país.

¿Qué esperamos para abrir un proceso de diálogo constructivo, que sea el punto de partida para una nueva reconfiguración del Estado nacional que reconozca, respete y salvaguarde los intereses de la población mayoritaria del país? La conquista iniciada en 1524, la colonización, el desplazamiento, discriminación y exclusión de la que han sido víctimas desde entonces, no han reducido el legítimo sueño de verse a sí mismos, como una importante expresión de guatemaltecos. Hace falta que compartamos ese anhelo para encaminarnos hacia el desarrollo y el progreso en conjunto, sin discriminación alguna. Se escribe fácil, pero es complejo y complicado. En el artículo 2 de esta importante Declaración se lee: “Los pueblos y los individuos indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas.” Cuán alejados estamos de este reconocimiento ¿Qué más sufriremos para propiciar que la educación (bilingüe), la salud, la justicia, lleguen a todos los rincones del país sin discriminación alguna?

Walter del Cid