El año recién finalizado, el Ministerio Público (MP), a cargo de la fiscal general, Thelma Aldana, fortaleció y creó fiscalías, especialmente para la lucha contra la corrupción. Además, el ente investigador trabajó de manera coordinada con la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), lo cual permitió desbaratar estructuras criminales incrustadas en las dependencias del Estado. La jefa de la entidad pesquisidora detalla cómo se logró llevar a los tribunales a sindicados de pertenecer a esas redes ilegales.
Sobre los avances en la Fiscalía…
En 2015 creé el Centro de Fiscalía contra la Corrupción, reestructuré la Fiscalía contra la Corrupción y la de Delitos Administrativos, y decidí implementar la Fiscalía de Asuntos Internos; esta última con el propósito de investigar y perseguir penalmente al personal del MP que pueda estar involucrado en delitos. Esta comenzó a funcionar el 7 de abril y, hasta diciembre, logramos ligar a proceso a 30 empleados, quienes quedan suspendidos de toda relación con la institución mientras se ventila su caso. A esta acción le denominamos depuración del MP.
¿Qué casos de impacto conoció el MP en 2015?
Diversos. De delitos que pudieran darse en las entidades del Estado, uno de ellos es La Riviera, que está a cargo de la Fiscalía de Delitos Administrativos, la cual, en promedio, evadió Q57 millones en impuestos al Estado. Otro es el caso de El Cambray II.
¿Cómo fue el trabajo con la CICIG para desbaratar estructuras criminales?
Tuvimos un trabajo intenso entre el MP y la CICIG, principalmente en los casos de estructuras incrustadas en el Estado, vinculadas con la corrupción. Entre los más sonados están La Línea, Negociantes de la Salud, IGSS-Pisa, IGSS-Chiquimula, así como antejuicios contra jueces y magistrados de la Corte de Apelaciones, contra Muadi (Pedro) por la venta de plazas fantasmas en el Congreso de la República, y otros que continúan bajo investigación.
¿La estrategia que usaron para tratar cada caso?
Hay todo un trabajo de meses, para que cuando el expediente tenga la madurez legal correspondiente, el MP llegue ante el juez a solicitar, justificar y explicar para obtener las órdenes de captura. En los casos que llevamos con la CICIG, el comisionado y yo decidimos de manera conjunta cuáles gestionar; cada expediente debe estar encuadrado en el mandato de la Comisión. Luego, decidimos, de mutuo acuerdo, la indagación y cómo hacerla, para lo cual tenemos equipos de trabajo valiosos del lado del MP y de la CICIG.
¿Se continuará observando los resultados contra la corrupción?
Continuaremos con los asuntos que están en proceso de investigación y abriremos pesquisas contra algunas municipalidades. Además, existen otros casos importantes que actualmente están bajo averiguación en el MP; en el primer trimestre del año, o muy pronto, tendremos algunos operativos importantes.
¿Con qué herramientas se fortalecerá el trabajo del MP en 2016?
Contamos con el Plan Estratégico del MP 2015-2019, el cual iremos desarrollando, así como la Política Criminal Democrática del Estado de Guatemala, que evitará la duplicidad de esfuerzos, de cara al combate de la criminalidad, y permitirá tener mejor respuesta hacia la población. Otra de las fortalezas es la Fiscalía de Delitos contra el Femicidio. También tenemos la tarea de atender lo relacionado con la niñez víctima que requiere de una fiscalía especializada. Vamos a fortalecer las Fiscalías contra las Extorsiones, Corrupción, la Especial contra la Impunidad y la Especializada en Delitos Electorales.
¿Ha sentido temor por el trabajo que ha realizado contra la corrupción?
La verdad, lo he manifestado reiteradamente, no tengo temor de ninguna naturaleza; el único temor que tengo es a Dios. Por supuesto, respeto a Dios y a las leyes y respeto al pueblo de Guatemala.











Deja un comentario