Texto: Ximena Jiménez
Colaboración
Fotos: Danilo Ramírez
El Caribe guatemalteco es un paraíso tropical exclusivo de Izabal, donde hay una amplia carta cultural, pasajes turísticos y tradiciones gastronómicas y orales que impresionan al viajero que los visita.
Lívingston y Puerto Barrios son la cuna de los garinagu en Guatemala, conocidos por su gastronomía basada en mariscos y frutos tropicales como el coco, además de emocionantes y vistosas danzas con que representan la historia local.
De hecho, Punta de Palma, Punta de Manabique y Punta Herrería eran asentamientos garinagu, según cuenta al Diario de Centro América el profesor Rufino Rodríguez, quien ha pasado su vida estudiando y aprendiendo sobre esta cultura, de la que forma parte y que pocos cononcen.
Cuenta entre sus anécdotas que “el tapado, que ahora es reconocido y demandado, antes para los garinagu era comida de pobres. Cuando en mi casa se comía tapado, me decían: no vayas a decir que lo comimos, en cambio y en contra, un gran manjar era la machaca, un platillo a base de plátano verde mezclado con leche de coco y especias, al que se le agrega pescado”.
Recuerda que en los años 60, como doña Gloria Marroquín, “el 25 de diciembre y el 1 de enero, tanto en Puerto Barrios como en Lívingston, “llegaban los grupos de garinagu a bailar el Yancunú, y cuando terminaban, Rafael, el hermano de mi esposo, les regalaba una botella de gifiti y seguían con su baile por todas las casas, para esas fechas”.

La reunión se lleva a cabo en el Centro Cultural Garífuna, junto al alcalde de ese municipio, Enrique Xol; Carlos Tenas, gobernador departamental de Izabal; Harris Whitbeck, director del Instituto Guatemalteco de Turismo; Mónica Mazariegos, subsecretaria de Diálogo Político y Gobernabilidad; Marvin Morales, presidente UARA Garífuna; Ingrid Gamboa, coordinadora de Asociación Iseri Ibagari y Arnold Ciego, presidente de la organización Hijo de Livingston en New York.
Orígenes
El pueblo garífuna llegó a Guatemala en el siglo XIX, se estableció en la costa atlántica del municipio de Lívingston. El nombre fue puesto por el presidente Mariano Gálvez, el 26 de noviembre de 1831; el título primitivo que se le dio al actual fue La Buga, que viene del lenguaje francés y significa “sobre la boca”.
Antes de llegar al país, un grupo de esclavos de origen africano se asentó en la isla de San Vicente, donde se estableció hasta que todos fueron deportados a Honduras y Guatemala.
El 90 por ciento de esta etnia se quedó al norte de Honduras y el 10 por ciento restante, en esta comunidad en el hoy Puerto Barrios, Izabal.












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