Diálogos por la vida

Con base en la Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia y el Delito, establecida para el decenio que comienza, el Gobierno ha creado líneas de acción municipales y comunitarias, con la intención de involucrar a todos los sectores en el combate y la anticipación de hechos delictivos.

Además, en lo que va del año, partiendo de análisis criminalísticos, la Policía Nacional Civil ha desarrollado 24 operativos, que han involucrado no menos de mil allanamientos y la captura de 50 sospechosos de ejecutar asesinatos y extorsiones, entre otros delitos, con el sobresaliente resultado de salvar por lo menos 500 vidas.

Las labores reforzadas y perfeccionadas en ambos frentes de trabajo han dado como resultado una reducción en el indicador del número de homicidios por cada 100 mil habitantes, de 46.36 en 2009, a 27.25 en 2016.

Este logro genera proyecciones, como las del Consejo Nacional de Seguridad, reportadas por la Agencia Guatemalteca de Noticias, en cuanto a que la cifra continuará reflejando un grado creciente de tranquilidad de la población, pues en el primer semestre de 2017 continuó su descenso, por lo cual se puede esperar que a finales del año sea de 26.1, cercana a la de hace una década.

Pero las autoridades se plantean retos mucho más grandes, que se superarán a partir de las labores ya efectuadas y otras venideras: en 10 años, la cantidad de compatriotas fallecidos de forma violenta bajará a la mitad; es decir, a 13 por cada 100 mil habitantes.

Para ello se continuarán desarrollando las capacidades del cuerpo policial y se profundizarán las relaciones estratégicas entre sociedad, organizaciones civiles, gobiernos locales y gobierno central en el plan conocido como Diálogos por la vida.

Los funcionarios aspiran a que la iniciativa se convierta en un movimiento nacional para la medición y el análisis de las actividades al margen de la Ley, y para la formulación y ejecución de soluciones, basadas principalmente en la prevención.

Las autoridades reconocen que se necesita transformar el pensamiento en relación con el fenómeno delincuencial y que este deje de ser visto como algo normal. Por lo tanto, se buscará implantar una percepción distinta acerca de cómo enfocar, manejar y procesar el asunto.

Como se observa, Diálogos por la vida será el corolario de un grupo de acciones coherentes que persiguen proteger la integridad de los guatemaltecos en el marco de la seguridad democrática.

Redacción DCA