Rodolfo Zelada
Periodista
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Los 1 mil 783 kilos de cocaína decomisados el pasado fin de semana en dos embarcaciones que fueron aseguradas en aguas del Pacífico, frente a las costas guatemaltecas, vienen a constituir otro duro golpe a las organizaciones dedicadas a este flagelo. Con este cargamento, valorado en 183 millones 188 mil 540.25 quetzales, las fuerzas antinarcóticas suman 7.7 toneladas de esta droga entre el 1 de enero y el 11 de agosto del año en curso.
El operativo, en el que también se registra la aprehensión de seis hombres, cinco mexicanos y un salvadoreño, no es producto de la casualidad ni mucho menos. Es resultado de los esfuerzos transnacionales en el combate a los traficantes de estupefacientes, por medio de una efectiva coordinación de las agencias antidrogas de diferentes países.
Desde el anonimato, distintos personajes o grupos oscuros se empeñan en demeritar los logros actuales en esta materia. No obstante, por más que inventen falsas narrativas sobre las acciones realizadas y su eficiencia, estas lograrán su cometido. Al contrario, los números no mienten. Confirman y refuerzan el trabajo realizado hasta el momento. En julio pasado, Diario de Centro América hizo públicos los registros sobre decomiso de cocaína durante los últimos 18 meses, cuando el total de lo decomisado alcanzaba las 24.1 toneladas de cocaína, 4.25 de ellas entre el 8 y 15 de julio pasados. Para ese momento, la cifra superaba en más de 2 mil kilos todo lo incautado durante los últimos tres años del gobierno anterior.
Con el total del alijo incautado recientemente suman 25.8 toneladas confiscadas en el período del presidente Bernardo Arévalo y la vicepresidenta Karin Herrera. Esto refleja que lo actuado y ejecutado no es producto de la improvisación.
Con el total del alijo incautado recientemente suman 25.8 toneladas confiscadas en el período del presidente Bernardo Arévalo y la vicepresidenta Karin Herrera. Esto evidencia que lo actuado y ejecutado no es producto de la improvisación. Reflejan las acciones estratégicas impulsadas por autoridades antinarcóticas, respaldadas por el reconocimiento, apoyo y acompañamiento de agencias antidrogas regionales que desde el principio apostaron por la credibilidad de la actual administración gubernamental.
Y es que, como se publicó también en Diario de Centro América los primeros días de enero pasado, incautarse de 18.2 toneladas de cocaína en apenas 11 meses y medio de gestión es un hito en la historia del país. Para ese momento la cantidad era muy superior a la lograda por las siete administraciones anteriores durante un primer año de gobierno. Pero la cosa no quedaba ahí. La cifra confiscada en dicho período superó lo decomisado durante todo el mandato de los expresidentes Oscar Berger (2004-2008), Álvaro Colom (2008-2012), Alfonso Portillo (2000-2004) y Otto Pérez Molina / Alejandro Maldonado (2012-2016).











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