El sector turístico enfrenta el reto de adaptarse a la crisis climática para continuar con el impulso registrado el año pasado.
El director del Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat), Harris Whitbeck, recordó que durante 2024, el país registró el año más caluroso de las últimas tres décadas, con temperaturas que superaron los 43 grados centígrados y más de 241 mil hectáreas de bosque consumidas por incendios forestales.
Indicó que el volcán de Acatenango fue golpeado por el fuego y que existe una preocupación por el desprendimiento de las laderas; ante ello gestionan acciones con autoridades locales para prevenir accidentes con turistas.
“El cambio climático es un tema que nos preocupa y nos hemos tardado demasiado en reaccionar”, subrayó Whitbeck.
Subrayó que enfrentan desafíos como construir malecones en algunas costas del Atlántico derivado del creciente nivel del mar, pues hay comunidades y playas en riesgo.
Whitbeck aseguró que el mayor riesgo es “generar mejor infraestructura, aeropuertos, ríos limpios, gestión de desechos, desarrollar las condiciones de turismo es un reto integral”.
En Guatemala el turismo es uno de los principales motores económicos. Las cifras del Banco Central señalan que genera unos
1 mil 870 millones de dólares anuales, casi el dos por ciento del producto interno bruto (PIB).











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