Ahógate en La fuente de la vida

Hugh Jackman está hincado frente a un árbol, le susurra. Ambos flotan dentro de una esfera por el espacio exterior. Hugh Jackman camina con sigilo entre las ruinas de una pirámide maya, ataviado de yelmo y espada, no teme seguir adelante en la espesura de la selva petenera de los albores del siglo XVI. Hugh Jackman, desesperado, busca una manera de curar el cáncer cerebral de su esposa Izzy. No son tres historias, es una misma pero contada desde tres puntos de vista.

En The fountain recomiendo entregarse al argumento sin tratar de entenderla desde el principio. En síntesis, ofrece tres géneros: ciencia ficción, fantasía y drama. Caminos que recorren Tomás, el conquistador; Tommy, el viajero espacial, y el neurooncólogo Tom Creo.

Yo encontré en esta cinta algo que no hay que entender en su totalidad para disfrutarlo. Es una historia compleja, pero no por eso pretenciosa. Uno se identifica con las luchas que los personajes tienen. Darren Aronofsky, uno de los esenciales del cine de Hollywood, rompe los parámetros habituales con este trabajo. En ella repiten actores asiduos en la obra de este realizador, pero la principal es Ellen Burstyn. Ella es la mamá de Regan en The Exorcist, y la de Harry en Requiem for a Dream: un peso pesado de la actuación.

En contenido, te toparás con un reto, escoger entre las verdades de sus caracteres principales. Ya hablé de Jackman, pero lo difícil es entenderlo a él y a su esposa. Rachel Weisz nos regala a Izzy Creo, quien, pese a la cercanía de la muerte, tiene una actitud inmutable de alegría y resignación. Ella solo quiere aprovechar el tiempo que le queda, mientras que Tom la quiere salvar. ¿Qué haríamos en una situación así?

Este filme tiene otra perla, la interpretación de Jackman. Los temores y las impotencias de sus tres personajes son palpables, te hacen sufrir con él. Y cuando todo termina, los tres encuentran la paz. Nosotros también.

Decepción fílmica: Ocean’s 8.

La película no es mala, pero no pasa de lica dominguera. Sucede que no rompe el molde como la versión de George Clooney. Creo que la culpa la tiene la actuación de Rihanna. Esta cinta es, literalmente, hermana de la trilogía Ocean, pero le faltó la picardía y el cinismo de las otras. Que no nos sorprenda que salgan dos partes más.

Una lica de domingo

A partir de ahora, presento una producción de 25 años de edad, ideal para cerrar la semana. La primera opción es: Sleepless in Seattle (Sintonía de amor). Nada mejor que un cuento de hadas; esos en los que el amor es perfecto y otro mundo es posible. Una joya chick flick de la dupla Tom Hanks/ Meg Ryan. Idónea para olvidar problemas.

Gabriel Arana