Sebastián Toledo
Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala
Aun cuando seamos partidarios de la idea que no debe existir solo un día para celebrar el Día de la Madre, porque todos deben ser para honrar a tan importante ser que decide ejercer el derecho a la maternidad. Es quien nos acompaña en las buenas y en las malas a lo largo de la vida con sus oraciones, desvelos y los mejores deseos por nuestro bienestar.
Existen condiciones de vida que hacen destacar aún más el papel de la madre, mujeres que deben redoblar sus energías para cumplir a cabalidad con este rol, las madres con discapacidad que en medio de múltiples barreras logran sacar adelante a sus hijos. Desde la falta de programas inclusivos de educación sexual y reproductiva, la ausencia de centros médicos-hospitalarios accesibles, hasta situaciones del diario vivir en ambientes poco amigables.
Solo detengámonos a pensar en la situación de una madre con discapacidad auditiva, que debe acudir al centro de salud para el control médico de sus hijos, lugares donde no se cuenta con intérpretes de lengua de señas. Cómo hace una madre con discapacidad visual para apoyar a sus pequeños en las tareas de la escuela, en un mundo altamente visual y cada vez más dependiente de la tecnología.
Las madres con discapacidad deben redoblar sus energías para cumplir a cabalidad su rol.
En cómo hace una madre con discapacidad física para superar las barreras arquitectónicas que proliferan en el entorno, cuando debe acompañar a sus niños a áreas recreativas, a la escuela y otras actividades. Así los desafíos que enfrentan las madres con discapacidad intelectual y psíquica, que muchas veces se les separa de sus hijos por distintos motivos, pero la mayoría de veces es por desconocimiento de derechos.
Es del dominio general que la energía de los niños y niñas los lleva a correr, saltar, subir y bajar escalones, sin percatarse de los riesgos que ello implica y sin tener en cuenta la condición de sus madres. Pero ellas se las arreglan y superan con creces todas las dificultades, para forjar hombres y mujeres de bien y provecho, acción que nos hace decir que son mujeres “¡A toda madre!”











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