Durante gobiernos anteriores, varias regiones fueron víctimas del abandono estatal en materia de infraestructura social y productiva. En numerosas aldeas y caseríos, la atención médica implicaba recorrer largas distancias, enfrentar caminos intransitables o resignarse a la fe. Sin embargo, desde el 14 de enero de 2024, esa realidad comenzó a cambiar gracias a la construcción y remozamiento de puestos y centros impulsados por el gobierno del presidente Bernardo Arévalo.
Llegar a quienes más lo necesitan es el ideal de la salud pública que promueve la administración, hecho palpable con las 57 nuevas obras y los 43 remozamientos ejecutados desde 2024 a la fecha, que superan el medio millón de guatemaltecos. Más que ladrillos y cemento, las instalaciones implican la oportunidad de prevenir enfermedades, atender embarazos, vacunar a niños y responder emergencias en el mismo lugar donde convive el paciente y su familia.
Vecinos de municipios de Quiché, Alta Verapaz, Huehuetenango y San Marcos saben y conocen las consecuencias de la exclusión. Por ello, resulta significativo observar inversiones en esas comunidades, donde la pobreza, desnutrición y mortalidad materno-infantil han golpeado con rudeza.
Desde su Plan de Gobierno 2024-2028, Arévalo asumió el compromiso de fortalecer la atención primaria y recuperar la presencia institucional en áreas olvidadas. Esa visión cobra forma mediante instalaciones modernas, equipadas y adaptadas a las condiciones geográficas de cada lugar, que reemplazan la improvisación o abandono anterior.
El objetivo planteado por el Ministerio de Salud es claro: llevar servicios médicos a zonas montañosas y lejanas como un acto de dignidad y justicia social. “Trabajar con transparencia para ofrecer los servicios que durante tanto tiempo habían estado ausentes” ha sido la proclama del mandatario, en respuesta a anhelos largamente esperados por la mayoría.
Si bien estas obras acercan al Estado a poblaciones olvidadas, también envían mensajes poderosos: la dignidad debe y puede construirse desde la salud pública mediante la administración proba y estratégica de los impuestos.











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