Mano a Mano, estrategia impulsada por el gobierno de Bernardo Arévalo y Karin Herrera, sigue consolidándose como la política pública con impacto tangible en la vida de miles de familias, especialmente en comunidades marcadas por el abandono.
La declaración del área Ixil como territorio libre de pisos de tierra representa logros difíciles de describir. Hablar de dignidad recuperada o deudas sociales saldadas son inexpresables. En una región donde el enfrentamiento armado interno dejó dolor, exclusión y pobreza, cada suelo de concreto simboliza una ruptura con ese pasado. Niños con mejores condiciones sanitarias y hogares con posibilidades de solventar enfermedades prevenibles son ejemplo de ello.
El propio mandatario lo expresó con claridad: “Cuando la dignidad llega al pueblo, Guatemala entera se transforma”. La afirmación trasciende la retórica y se refleja en los rostros de quienes viven en Santa María Nebaj, San Juan Cotzal y San Gaspar Chajul, libres de superficies de lodo, con acceso a agua segura, estufas mejoradas, atención a la primera infancia y bonos sociales.
Otro elemento que rompe la dinámica del pasado es la forma de decidir. “Gobernar es tomar decisiones, y al inicio de nuestro gobierno tomamos una en favor de quienes, por muchos años, habían sido excluidos y marginados”, afirmó el Presidente, para quien Mano a Mano se sustenta en evidencias, sin clientelismo ni discrecionalidades.
De hecho, la proyección del Ministerio de Desarrollo Social, principal artífice de la iniciativa, es concluir este año con 55 municipios con plantas mejoradas y 114 (250 mil viviendas) priorizados a finales de 2027, la tercera parte de estas jurisdicciones del país.
Cada intervención estatal conlleva reconocimiento a comunidades resilientes e inclusión. No se trata solo de infraestructura básica, es un acto de justicia y humanismo.
Es obvio que la estrategia plantea desafíos, aunque ya presenta realidades, la más importante es la capacidad del Estado para generar cambios sustantivos por medio de decisiones correctas e inversiones probas. El país ya estableció la ruta para reducir desigualdades y fomentar la inclusión; los compatriotas y el mundo lo saben.











Deja un comentario