El mandatario anfitrión de la cumbre sino-estadounidense aseguró en la apertura del banquete de honor al visitante estadounidense, que las aspiraciones del “gran rejuvenecimiento” chino son compatibles con las de “hacer Estados Unidos grande de nuevo”, como se conoce al movimiento Make America Great Again.
Jinping trazó paralelismos con el plan para los próximos 15 años, que “avanza en la modernización de China con desarrollo de alta calidad”, y la celebración de los 250 años de independencia de Estados Unidos y el espíritu de “patriotismo, innovación y de pioneros” que representa.
“Lograr el rejuvenecimiento de la nación china y hacer EE. UU. grande de nuevo pueden proceder totalmente en paralelo, reforzarse mutuamente y beneficiar al mundo”, afirmó el líder anfitrión.
Posteriormente, Trump brindó por la “prosperidad de China y los Estados Unidos” y por un futuro “brillante” para las relaciones de amistad entre los dos países, mientras Jinping aseguró durante su discurso que ambos creen que mantienen la “relación bilateral más importante del mundo”.
“Debemos asegurarnos de que funciona y nunca se eche a perder”, remarcó el anfitrión.
La cena de gala tuvo lugar en un salón del Gran Palacio del Pueblo y entre los asistentes están los altos funcionarios de ambas naciones, así como empresarios de las principales compañías chinas y estadounidenses.
Tema candente: Taiwán
Xi situó Taiwán como “el asunto más importante” de la relación bilateral y advirtió a Trump que una “mala gestión” de la cuestión podría llevar a China y Estados Unidos al “choque” o incluso al “conflicto”, según la agencia estatal Xinhua.
El mandatario chino afirmó que la “independencia taiwanesa” y la paz en el estrecho de Formosa son “incompatibles”, aunque de momento no hay constancia de una respuesta directa de Trump a las advertencias, tras semanas de especulaciones acerca de si Jinping lo presionaría para limitar las ventas de armas a la isla, cuya soberanía reclama China.
Alto perfil empresarial
La presencia de grandes ejecutivos estadounidenses marcó el tono económico de la visita: directivos como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) o Jensen Huang (Nvidia) acompañaron a Trump en la ceremonia de bienvenida e incluso accedieron al salón del Gran Palacio del Pueblo, donde se celebró la reunión entre las delegaciones, algo poco habitual en este tipo de encuentros.
Jinping afirmó ante los empresarios que las puertas de China “solo se abrirán cada vez más”.
Trump, como respuesta, sostuvo que había llegado a Pekín acompañado por los máximos responsables de las empresas invitadas, como una muestra de “respeto” hacia China y su líder.











Deja un comentario