La 98 edición de los Premios de la Academia dejó una noche cargada de historia, emociones y discursos que recordaron el impacto cultural del cine. La ceremonia combinó reconocimientos a trayectorias consolidadas con victorias que marcaron nuevos hitos dentro de la industria. One Battle After Another fue la cinta más galardonada de la jornada.
Entre los primeros momentos destacados apareció Amy Madigan, quien ganó el Óscar a mejor actriz de reparto, por Weapons, y regresó a esta categoría casi cuatro décadas después de su primera nominación. Sean Penn también fue galardonado como actor de reparto por One Battle After Another y alcanzó su tercera estatuilla, y se sumó al grupo de intérpretes que han logrado esa marca dentro de la historia de la Academia.
La noche también estuvo marcada por logros históricos. Autumn Durald Arkapaw ganó el laurel a mejor fotografía por Sinners y se convirtió en la primera mujer en recibir esta condecoración. La misma película obtuvo además el de mejor guion original y mejor banda sonora gracias al trabajo de Ludwig Göransson y a la escritura de Ryan Coogler.
Una batalla tras otra consolidó su presencia durante la ceremonia al sumar seis premios; entre ellos, a mejor guion adaptado, mejor montaje y finalmente mejor película. Su director, Paul Thomas Anderson, también fue galardonado por la dirección y dedicó su discurso a las nuevas generaciones, al recordar que escribió la historia pensando en el mundo que heredarán sus hijos.
En otras categorías destacaron triunfos que celebraron la diversidad de miradas. Michael B. Jordan ganó la estatuilla a mejor actor y recordó a figuras afrodescendientes que abrieron camino en Hollywood. Jessie Buckley obtuvo el galardón a mejor actriz por Hamnet y se convirtió en la primera intérprete de Irlanda en lograrlo.
Fuera de EE. UU.
KPop Demon Hunters ganó como mejor película animada y cuya creadora, Maggie Kang, dedicó el premio a la comunidad coreana en el mundo. Sentimental Value se llevó el premio a mejor
película internacional y el documental Mr. Nobody Against Putin destacó con un discurso que llamó a reflexionar sobre la responsabilidad colectiva frente a los abusos del poder.
Empate
Un momento poco común marcó la ceremonia cuando los cortometrajes The Singers y Two People Exchanging Saliva compartieron el Óscar a mejor cortometraje de acción real, tras igualar en la votación. Es apenas el séptimo empate en la historia de los premios de la Academia. El primero ocurrió en 1932, cuando Fredric March y Wallace Beery ganaron juntos el premio a mejor actor.











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