La finalización del paso a desnivel ubicado en la calzada Roosevelt permitirá mejorar la circulación de unos 90 mil vehículos que transitan entre las zonas 3, 7 y 11 de la capital de Guatemala, así como optimizar los tiempos de traslado y el acceso a áreas de gran afluencia. El viaducto forma parte de las obras destinadas a descongestionar uno de los principales corredores del área metropolitana, informó el Fondo Social de Solidaridad (FSS). La obra, de doble vía y de 402 metros de largo, beneficiará a los usuarios que circulan por la San Juan y la Roosevelt, y sectores aledaños, como Mixco.
Amílcar Montejo, vocero de la Policía Municipal de Tránsito (PMT), aseguró que de lunes a viernes circulan 90 mil automotores por la Roosevelt; los sábados, 45 mil, y los domingos, 22 mil 500. Añadió que por ahora no hay semáforos ni en el ingreso ni en la salida del área, aunque no descarta que se instale uno, ya que “se tirará la carga vehicular para que se cruce a zona 11”.

El proyecto registra un avance físico del 82 % según el cronograma establecido, y fue retomado el 21 de abril pasado, luego de ser abandonado por la empresa constructora Cebco, durante la gestión de Alejandro Giammattei (vea: Tres años después). La edificación está prevista para concluirse el 22 del presente mes, después de la serie de inconvenientes. La inversión es de Q53 millones 911 mil 518.43 y está a cargo del Ministerio de Comunicaciones, como parte de las acciones contempladas en el Plan Conecta 2025. Dentro de las tareas pendientes está la colocación de las rampas de ingreso y egreso, que conectarán la 9a. avenida de la zona 11 con la 7a. avenida de la zona 7, en ambos sentidos; además, tendrán doble vía, indicó el FSS.
Los avances
El paso a desnivel tendrá una longitud aproximada de 402 metros, y para septiembre del año en curso se había nivelado la subrasante de la rampa de acceso, además de realizar labores de compactación y colocación de las planchas de concreto. Durante ese período se implementó el uso de geomalla y capas de material selecto de entre 25 y 30 centímetros, que garantizan una adecuada calidad estructural. De igual forma, se colocaron vigas correspondientes del tramo uno al dos.
Obra rescatada
Héctor Castro, exdirector del Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la USAC, destacó la importancia de la inversión para retomar una construcción que había permanecido abandonada mucho tiempo. Señaló que “el proyecto se retomó al inicio del gobierno del presidente Bernardo Arévalo, luego volvió a suspenderse a causa de problemas administrativos relacionados con la Ley de Compras, que ya se han superado”. El puente funcionará como una alternativa de conexión y auxiliar para el tránsito que en la actualidad depende de El Trébol o de calles secundarias de la colonia Roosevelt. “Para lograr una verdadera descongestión, una de las medidas más relevantes sigue siendo fortalecer el transporte masivo, aunque esto sigue siendo una hipótesis que debe evaluarse”, agregó.












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