La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial), prosigue con las labores de atención al derrumbe registrado en el kilómetro 43 de la ruta al Atlántico.
Hasta la fecha, se han removido más de 2 mil 500 metros cúbicos de tierra y piedras desprendidas del talud, priorizando la seguridad de los usuarios mientras se implementa una solución permanente.
El director de Covial, José Istupe, acompañado por su equipo técnico, supervisores y la empresa contratista, realizó una evaluación en sitio que confirmó la causa del incidente: un movimiento rotacional del talud.
Este tipo de deslizamiento ocurre a lo largo de una superficie curva y es impulsado por factores como la inclinación del terreno, las precipitaciones intensas, la composición del suelo y posibles actividades sísmicas en la región.

Para estabilizar el área afectada, las autoridades planean la construcción de bermas, que consisten en plataformas escalonadas en la ladera diseñadas para controlar la erosión, mejorar el drenaje de aguas y facilitar el acceso para mantenimiento futuro.
Adicionalmente, en la base del talud se instalarán muros de gaviones, estructuras compuestas por piedras contenidas en mallas metálicas que actuarán como barrera para retener posibles desprendimientos adicionales.
Una vez asegurada la estabilidad del talud, los trabajos se enfocarán en la reparación de las planchas de concreto dañadas por el derrumbe, con el objetivo de rehabilitar el tramo y restablecer la circulación vehicular de manera segura.
El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda enfatizó que estas acciones garantizan la seguridad vial y la conectividad en la red carretera nacional, respondiendo a los desafíos climáticos y geológicos que afectan frecuentemente al país.











Deja un comentario