Sueños postergados, hechos realidad

Esperar casi tres décadas para que se atienda un servicio primordial es algo que no debería suceder en el país con tantas necesidades, que, de ser atendidas en su debido tiempo, no se tendrían más inequidades.

No es un secreto que Guatemala presenta dificultades en educación, salud, seguridad, infraestructura y empleo, como consecuencia de haberlas ignorado en el pasado, con repercusiones en el presente.

Una de esas tantas necesidades, que desde hace 26 años esperaban una solución, fue atendida por el Gobierno, y se trata de la rehabilitación de un tramo de la carretera entre Santa Cruz del Quiché y San Andrés Sajcabajá, obra que inauguró ayer el presidente Jimmy Morales.

La petición, según los pobladores y alcaldes municipales de esas localidades, fue planteada en su momento a las autoridades de turno, pero debieron esperar todo ese tiempo para que se concretara.

Adicionalmente, el mandatario oficializó los trabajos de la segunda fase de ese proyecto en esa misma ruta, para que las familias de esa zona mejoren su desarrollo, pues se facilitará el transporte y el comercio, entre otros beneficios.

La concreción del primer proyecto y el comienzo de la segunda fase se hizo con grandes esfuerzos, ya que su avance se detuvo por investigaciones sobre hechos de corrupción ocurridos en la administración anterior.

El Gobierno es respetuoso de las leyes, por lo que está empeñado en dejar atrás las prácticas dudosas en el manejo de los recursos y otorgamiento de los contratos, particularmente los que se refieren a obra gris.

En este sentido, las reorientaciones han permitido bajar los precios de las contrataciones para la rehabilitación de carreteras, lo cual es positivo para el Estado porque permite generar más proyectos viales.

Como el caso de la obra que beneficiará a los comunitarios de San Andrés Sajcabajá y Santa Cruz del Quiché existen decenas más que esperan ser atendidas, y se les dará seguimiento, siempre con la firmeza de velar por el uso transparente de los recursos, pues el dinero del pueblo debe regresar al pueblo.

Redacción DCA