Frank Gálvez
Locutor y escritor
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Te detienes —quizás en un semáforo en rojo, quizás mientras recalientas el café de ayer— y de repente lo notas: ya no eres la persona que solías ser. Tu antigua versión vivía arduamente dentro de las expectativas. Los planes eran mapas, arriesgarse era moneda de cambio, y el mañana siempre parecía generoso. En aquel entonces, todo parecía posible. Ahora, todo es real.
Rara vez notamos la transformación mientras está sucediendo. No hay notificaciones cuando la inocencia abandona la habitación. Un día estás seguro de que el mundo se doblegará a tu voluntad, otro día comprendes que la supervivencia misma es una victoria silenciosa. Como escribió F. Scott Fitzgerald en El Gran Gatsby: “Así que seguimos adelante, barcos contra la corriente…”.
Cada persona lleva consigo un archivo privado lleno de sueños inacabados, conversaciones secretas y versiones de sí mismos que casi existieron. Ninguno de ellos desaparece; simplemente se convierten en capítulos anteriores. Jorge Luis Borges sugirió una vez que estamos hechos de memoria más que de materia, y la memoria modifica generosamente. Recordamos quiénes esperábamos ser con mayor nitidez que quiénes realmente fuimos.
”Estoy buscando algo de mí que perdí, y no es justo para nadie“. (Emily Henry)
Pero algo curioso ocurre con el tiempo. Te das cuenta de que la energía cambia de forma. Se convierte en paciencia. Se convierte en humor. Se convierte en la capacidad de convivir con el silencio sin necesidad de conquistarlo. La juventud grita; la experiencia escucha.
Todos tenemos nuestra propia historia. El amigo que ríe a carcajadas puede estar sobreviviendo a un desastre. La amiga callada puede estar reconstruyendo toda una vida interiormente. Todos los días pasamos frente a novelas sin leer sus portadas.
No desapareciste. Cambiaste de forma. Quizás menos impulsivo. Más consciente. Sigues buscando, pero ahora comprendes que cada persona que conoces lleva una vida tan compleja como la tuya. Te detienes, notas la diferencia y sigues caminando. Ya no eres la misma persona de antes, solo una versión más profunda.











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