Claudinne Ogaldes
Secretaria Ejecutiva de Conred
Hoy, Guatemala protagoniza un ejercicio que va mucho más allá de una alarma y una evacuación ordenada. El Simulacro Nacional por Sismo 2026 representa un paso firme en nuestra evolución como país: estamos transitando de una cultura centrada en la respuesta a una verdadera cultura de prevención. Guatemala es un territorio altamente sísmico. Nuestra historia ha estado marcada por eventos que transformaron comunidades enteras y dejaron profundas lecciones. Durante décadas, la prioridad fue atender la emergencia y reconstruir lo perdido. Hoy entendemos algo fundamental: invertir en prevención no solo salva vidas, también protege el desarrollo y resulta mucho más eficiente que reaccionar cuando el desastre ya ha ocurrido. La prevención no es responsabilidad exclusiva del Gobierno; es una tarea compartida. Desde el hogar hasta las escuelas, desde las municipalidades hasta las empresas, cada persona y cada institución tiene un rol en la reducción del riesgo. Este simulacro nacional es una invitación a asumir ese compromiso colectivo. No se trata únicamente de participar en un ejercicio puntual, sino de adoptar hábitos permanentes: identificar rutas de evacuación, preparar la mochila de 72 horas, fortalecer protocolos internos y conversar en familia sobre cómo actuar ante un sismo. La prevención comienza en decisiones cotidianas.
Hemos evolucionado, innovado y articulado esfuerzos con un objetivo: proteger la vida y el desarrollo del país.
Desde 1996, el Sistema Conred ha unido esfuerzos para prevenir, mitigar y responder ante desastres. Nuestra mayor fortaleza ha sido la coordinación entre instituciones, comunidades y familias. El Sistema Conred no es una sola institución; es la suma organizada del sector público, el sector privado, las municipalidades, las organizaciones comunitarias y la ciudadanía. Cuando cada actor comprende su función y actúa de manera coordinada, reducimos significativamente nuestra vulnerabilidad. La gestión del riesgo no puede fragmentarse. Necesitamos sectores comprometidos; municipios y departamentos que integren la gestión del riesgo en su planificación territorial; comunidades organizadas que conozcan sus amenazas y capacidades; y una ciudadanía informada que participe activamente. La prevención es un tejido que se construye entre todas y todos. En este proceso, la organización comunitaria es un pilar fundamental. Las comunidades organizadas reaccionan mejor, se recuperan más rápido y protegen con mayor eficacia a sus integrantes más vulnerables. Promover coordinadoras locales para la reducción de desastres, capacitar liderazgos comunitarios y fortalecer la participación ciudadana no solo genera resiliencia, también fortalece la cohesión social. Cuando una comunidad se organiza, no solo previene desastres: construye desarrollo.
Como mujer y como servidora pública estoy convencida del papel determinante que desempeñamos en la construcción de esta cultura de prevención desde el hogar. Las mujeres hemos sido gestoras del cuidado, organizadoras de la vida familiar y promotoras de valores. Hoy ese liderazgo se traduce en preparar a nuestras familias, educar a nuestros hijos e hijas sobre cómo actuar ante una emergencia y fomentar prácticas seguras en la comunidad. La prevención comienza en casa. Durante tres décadas hemos evolucionado, innovado y articulado esfuerzos con un objetivo claro: proteger la vida y el desarrollo del país. El Simulacro Nacional por Sismo 2026 es, entonces, una oportunidad para reafirmar que Guatemala está dando un salto estratégico: de la reacción a la anticipación; del desastre a la prevención; de la improvisación a la planificación. Desde la Secretaría Ejecutiva de Conred reafirmamos nuestro compromiso de continuar fortaleciendo la gestión integral del riesgo con incidencia territorial, sectorial y política. Este 24 de febrero no solo participamos en un simulacro. Participamos en una transformación cultural que protege vidas, fortalece comunidades y consolida el desarrollo que nuestro país merece.











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