Con el propósito de fortalecer la integración cultural del continente y reivindicar el legado de las grandes civilizaciones originarias de América, se relanzará la Ruta Maya–Azteca–Inca, una expedición que se desarrollará del 21 de junio al 21 de septiembre de 2027 y que culminará en Tenochtitlan, México.
Recorrerá territorios vinculados con las civilizaciones más importantes del continente y promoverá el intercambio cultural entre naciones. La iniciativa constituye una versión ampliada de la Ruta Inca 2010: Al Encuentro de los Mayas, liderada por Guatemala y que sentó un precedente en el fortalecimiento de llas relaciones entre pueblos originarios de la región. Esta nueva etapa retoma ese objetivo y lo proyecta a una escala continental con mayor alcance institucional y académico.
Apoyo estatal
Fue anunciado por Rubén Latorre, fundador de la Ruta Inca, durante una visita a Guatemala, tras una reunión sostenida con el viceministro de Deportes, Francisco Aguilar.
En esa cita, Latorre agradeció el respaldo institucional para reactivar esta travesía y subrayó la importancia de recuperar las rutas ancestrales como espacios activos de encuentro, formación y diplomacia, más allá de su dimensión turística o arqueológica.
La expedición contempla un amplio recorrido dividido por tramos culturales. La correspondiente sección maya tendrá una duración de 93 días y se organizará en tres etapas, se iniciará en Tiahuanaco, Bolivia, avanzará hasta Capurganá, en la frontera panameña, y después desde Veraguas, Panamá, hasta concluir el 28 de julio en Tikal, Petén. Días después comenzará el tramo asociado a la cultura azteca.
Países participantes
Los territorios involucrados son Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Belice, Guatemala y México. Los participantes serán estudiantes sobresalientes de distintas universidades del continente, patrocinados por sus casas de estudio y designados como representantes culturales.
El eje central de la expedición es la revalorización de los pueblos originarios, el reconocimiento de su peso histórico como parte de las culturas más relevantes del mundo, la promoción del diálogo intercultural y la integración regional.











Deja un comentario