El Palacio Nacional de la Cultura se convirtió en el escenario perfecto para la esperada Noche de Leyendas, celebrada el 23 de mayo.
Desde el momento en que los visitantes cruzaron sus puertas, una atmósfera cargada de misterio los envolvió por completo. En rincones oscuros del histórico recinto, figuras misteriosas tomaron vida para encarnar los personajes más icónicos del folclore guatemalteco.
Sus espacios se transformaron en escenarios de tensión y suspenso, arrancando gritos de emoción. El grupo Perro Gris Producciones fue el responsable de esta destacada puesta en escena, logrando sumergir al público en una experiencia única.
Cristian Reyes, visitante, comentó que “se nota el esfuerzo en poder hacer todos los papeles; aprendí mucho sobre las historias de estas leyendas y conocí algunas nuevas”.
Los lamentos de la Llorona, la presencia amenazante de la Siguanaba y los pasos del Sombrerón recorrieron cada rincón del edificio. Así convirtieron este emblema cultural en el hogar temporal de las tradiciones más arraigadas del país.












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