El nuevo Real Madrid, con Xabi Alonso al mando y Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen, Álvaro Carreras y Franco Mastantuono como caras nuevas que vuelven a ilusionar al madridismo, se presenta ante el Santiago Bernabéu en una puesta de largo frente a Osasuna, con ilusiones renovadas con la llegada de Alessio Lisci al banquillo.
El 19 de agosto de 2014, en el inicio de una nueva temporada en la Supercopa de España, fue el último partido de Xabi Alonso con el Real Madrid en casa. El 18 de abril de 2017, su primer regreso, con otra camiseta, la del Bayern Múnich, en un reencuentro en el que recogió todo el afecto del madridismo que reconoció tres años de un centrocampista que era estilo y precisión.
Ocho años, cuatro meses y un día después llega un momento tan esperado como deseado por el aficionado madridista. Alonso toma las riendas del equipo luego de triunfar en Alemania haciendo historia del Bayer Leverkusen. El heredero de Carlo Ancelotti, que se marchó después de conquistar dos títulos menores en un curso, el pasado, en el que aspiraba a siete. Incapaz de devolver el hambre e impulsar el esfuerzo colectivo en un grupo de jugadores con la barriga llena de cetros. Un legado eterno el del técnico más exitoso merengue.
Como el de Luka Modric, el jugador con más laureles, al que el club no renovó a sus 39 años para cumplir su deseo de llegar al Mundial 2026 y retirarse de blanco.











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