Marco Antonio Sagastume Gemmell
Presidente del Comité de Derechos Humanos de la Federación Interamericana de Abogados (FIA).
El Colegio de Abogadas y Abogados de Puerto Rico decidió incorporar a las abogadas porque no están detrás del término abogados y ,para el 2018, me invitó el presidente de dicho colegio, Dr. Marck Anthony Bimbela para que asistiera como orador internacional en el aniversario.
Se realizaría en la ciudad de Ponce y al estar allí, me enteré de que había un preso político, Oscar López, por luchar a favor de la independencia de Puerto Rico y que el presidente Clinton le había otorgado la libertad, pero que no aceptó porque dos habían sido capturados y puso como condición para ser liberado la libertad de ambos y continuaban presos. Se me iluminó mi mente y tomé el caso como para mi Guatemala. En mi calidad de asesor de los garífunas y de la Organización Negra de Centroamérica, solicité al presidente Obama su liberación y me comprometí en mi discurso a luchar por esa liberación.
Pero pasaba algo inusual, por donde pasaba o se mencionaba el nombre de Guatemala, me aplaudían. En el almuerzo antes de la actividad, le pregunté al presidente sobre los aplausos y me dijo: “No son para ti, son para Guatemala y para un presidente de apellido Arévalo que nos dio bandera, escudo e himno nacional; en una gesta deportiva de Centroamérica y el Caribe que se celebró en Guatemala, este increíble presidente invitó a la delegación de Puerto Rico para que desfilara en su calidad de Estado libre y asociado de EE. UU., pero no tenemos himno, le respondieron, y él nos dijo que nuestro himno era el Lamento Borincano, y allí se decidió que desfilaríamos con nuestra bandera y, en secreto, la orquesta de la Policía Nacional ensayaría el Lamento Borincano”.
Va para todos los pueblos de Puerto Rico un mensaje de amor de parte de Guatemala y deberíamos hermanarnos por tener tantas cosas en común.
Para el desfile salieron por vez primera como libres y asociados; el embajador de EE. UU. Patterson presentó una airada protesta, y el presidente Arévalo lo declaró non grato y en su lugar vino quien ya venía ofendido, Peurifoy, y la historia de la contrarrevolución de 1957 ya está escrita.
Me seguían aplaudiendo y los abogados y abogadas me felicitaban por haber tenido un educador como presidente. Ya les conté que este presidente escribió un libro Viajar es vivir y que en Guatemala se piensa que viajar a otros países es su significado y nada más lejano.
Al leer ese libro, entendí el mensaje más importante de mi vida, porque él recomienda viajar a lo interior de cada persona, conocernos. Saber quiénes somos, adentrarnos en nuestro interior.
Como guatemalteco, recibí felicitaciones por las acciones de un presidente excelente; les contaba que se elaboró por primera vez un Código de Trabajo y se creó la seguridad social y tantos beneficios por tener un presidente que no se ocupó de robar, sino de dar progreso y amor a los pueblos que lo eligieron. Guatemala gana con gobernantes de esa calidad, y perdemos con otros que mejor ni mencionarlos acá, pero que debemos escribir la historia de la vergüenza llamada corrupción, que quita el desarrollo y progreso de nuestro
estado.
Va para todos los pueblos de Puerto Rico un mensaje de amor de parte de Guatemala, y deberíamos hermanarnos por tener tantas cosas en común y pueblos originarios que han cuidado nuestra naturaleza.
Guatemala ha tenido presidentes de gran altura, como el Dr. Juan José Arévalo Bermejo, que nos legó una serie de libros que deberían incorporarse al currículo educativo de nuestros institutos, tanto públicos como privados.











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