Oxigenar el lago más bello del mundo

Recobrar, rescatar, recuperar, son tres verbos que pueden conjugarse atinadamente para una tarea vital para este país: salvar el lago de Atitlán. Y eso es precisamente lo que se proponen varios sectores gubernamentales, privados y de vecinos; entre ellos la Asociación de Amigos del Lago de Atitlán, que ayer entregó al vicepresidente de la República, Jafeth Cabrera, un proyecto al que han denominado Ni Una Gota Más de Agua Sucia al Lago.

Los puntos medulares de este plan consisten en diseñar, planificar, construir y operar para lograr la canalización de las aguas residuales, que son vertidas de diferentes puntos aledaños a esta riqueza natural, todo a través de un sistema integrado.

El vicepresidente recibió el documento y manifestó su interés por analizar el proyecto, además de gestionar el apoyo para rescatar el considerado lago más hermoso del mundo. Cabrera, también ratificó que desde el inicio del mandato de este gobierno ha existido un interés por el tema de las cuencas hídricas y lagos. Prueba de ello es la cantidad de Q2.5 millones con que se han podido recuperar plantas de tratamiento para el rescate del lago de Amatitlán.

Debido a que es el segundo más grande del país, hay que tomar en cuenta que la cantidad de deshechos que ingresa también es considerable, pues asciende a 407 litros por segundo, lo cual equivale aproximadamente a unas 14 piscinas diarias, y, de no tratarlo, podría ascender a mil litros.

Por estas razones es de suma importancia el compromiso que se adquiera, así como la participación de diversos sectores sociales, los que, por cierto, sin ningún empacho han manifestado su apoyo a este proyecto, que además de rescatar las especies y su flora beneficiará a casi medio millón de habitantes.

El lago de Atitlán es una fuente de consumo para quienes viven en sus alrededores, y un determinante para el ingreso de turistas nacionales y extranjeros. Por ello, y más, con transparencia y la facilitación de procesos que realiza este gobierno, es importante darle otra oportunidad.

Redacción DCA