Maíz y frijol importante en la dieta familiar

Las familias rurales del país por muchos años han basado su sustento alimenticio en el maíz y frijol, productos que por su naturaleza y calidad de los suelos son cultivados en todo el territorio nacional. La ocurrencia de fenómenos climáticos como La Niña que produce excesos de lluvia y El Niño que provocó canículas prolongadas o sequías en los últimos tres años en Guatemala, han repercutido en el rendimiento del maíz y del frijol, afectando a los productores de infrasubsistencia, subsistencia y pequeños productores de granos básicos. Estas variaciones cíclicas en la producción influyen en los precios, disponibilidad, reservas y consumo, impactando en la economía de las familias del área rural, pero causando un mayor trastorno en la dieta de la población vulnerable, mujeres embarazadas y niños menores de 5 años.

Para el presente año los pronósticos climáticos de los organismos especializados han indicado que existen condiciones neutrales, no obstante, las probabilidades de ocurrencia de El Niño a la fecha, aún se mantienen en un 55 por ciento, lo cual prevé que tendrán los agricultores buenas cosechas de granos básicos en este período de siembra.

Es importante señalar de acuerdo con el informe mensual sobre la reserva y precio del maíz y frijol del productor de FAO, “al mes de septiembre de 2017 el precio del quintal de maíz blanco es de Q 107.00 y el precio del quintal de frijol negro es de Q 411.00, precios que han tenido una disminución con relación del mismo mes durante los últimos cinco años”, situación que muestra una mejora en las reservas de maíz de las familias en todas las regiones del país. En las familias rurales la dieta tradicional basada en el consumo de maíz y frijol combinado para todos los miembros de la familia, exceptuando los niños y niñas menores de 6 meses que dependen básica y fundamentalmente de la lactancia materna exclusiva, permite tener una alimentación completa y saludable. Expertos recomiendan combinar la tortilla con frijol en las cantidades adecuadas (2 cucharadas de frijol por cada tortilla) para darle al organismo una mezcla de proteínas de muy buena calidad comparable a la proteína de la carne o el huevo, mientras que el maíz es apropiado para la alimentación por sus valores energéticos y porque no contiene gluten.

German Gonzalez