El Eternauta: el apocalipsis
tiene acento porteño
Las películas y series posapocalípticas tienen algo irresistible. Nos muestran el colapso total del mundo tal como lo conocemos, y aunque suene paradójico, esas historias nos reconectan con lo esencial: sobrevivir, proteger, resistir.
Desde el realismo desesperanzado de Children of Men hasta el gris filosófico de Cartas de un hombre muerto, pasando por la crudeza emocional de The Road y la brillante The Last of Us (a pesar de las terroríficas sorpresas de su segunda temporada), este género siempre ha servido de espejo distorsionado para entender quiénes somos cuando todo lo demás desaparece.
Pero ¿por qué nos atraen tanto estas narrativas del fin del mundo? Quizás porque en el fondo nos recuerdan que, a pesar de la tecnología, las redes sociales y el caos diario, seguimos siendo humanos frágiles que buscan esperanza en medio de la ruina. Son relatos que nos invitan a reflexionar sobre nuestras decisiones colectivas y a valorar la vida misma, sin filtros ni efectos de Instagram.
Por eso, El Eternauta es la nueva serie que hay que ver, ya que plantea una pregunta inquietante: ¿qué harías si una nevada empezara a matar a todos a tu alrededor?
La serie, ambientada en Buenos Aires, nos muestra un mundo colapsado por una invasión alienígena que empieza con una nevada mortal.
Basada en la obra de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, publicada originalmente en 1957, El Eternauta no solo es una joya de la novela gráfica latinoamericana, sino también una metáfora sobre la opresión, la resistencia y el valor colectivo. Su trasfondo político y social, especialmente considerando la historia de su autor durante la sangrienta dictadura argentina, añade capas de significado que enriquecen aún más la experiencia.
Y claro, no se puede hablar de esta serie sin mencionar a Ricardo Darín. Con su carisma sobrio, esa mezcla de dureza y ternura tan suya, encarna al personaje principal, Juan Salvo, con una naturalidad que cautiva. Debería existir la porra “¡Con Darín, hasta el fin!”. Y si no existe, pues me veo en la urgencia de inaugurarla hoy mismo.
El Eternauta es una de esas series que no solo entretienen, sino que dejan huella. Si te gustan los relatos de supervivencia con cerebro, corazón y fenómenos sobrenaturales asesinos, esta es tu próxima maratón. Déjate llevar por una tormenta que, aunque ficticia, dice mucho sobre el mundo real. Está en Netflix, y está más viva que nunca.
Película
Familiar: Lilo & Stitch
¡Ohana significa familia! Y familia significa que no debes perderte esta película. La nueva versión live-action de Lilo & Stitch trae de regreso a uno de los dúos más entrañables de Disney, con toda la nostalgia y una actualización visual que funciona. La producción combina actores reales con personajes generados por computadora (CGI), como Stitch, Jumba y Pleakley. Maia Kealoha brilla como Lilo, y Stitch sigue siendo adorablemente caótico. Perfecta para fanáticos de siempre y nuevas generaciones. Imperdible. Ya la puedes ver en las salas de cine del país.

Película
Misión Imposible: Sentencia Final
Si eres fanático de ver a Tom Cruise desafiando la muerte sin dobles, Misión Imposible: Sentencia Final es tu plan perfecto para ir a la sala de cine este fin de semana. Una vez más, el buen Ethan Hunt lo da todo con stunts que asustan, pero gustan. Desde saltos imposibles hasta persecuciones que parecen sacadas de un videojuego, esta película promete ser pura adrenalina sin pausas ni respiros. Es el tipo de cinta que vale la pena ver en pantalla grande, con buen sonido y rodeado de gente que también grita “¿cómo hizo eso?”












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