La embarcación de las letras

La magia literaria trasbordada desde varias partes del mundo.

Por segunda ocasión arribó a nuestro país el buque Logos Hope, conocido como la librería flotante más grande del mundo. En marzo de este año desembarcó en Puerto Barrios, con la visita aproximada de 30 mil personas. Esta vez atracó en las costas del Pacífico, Puerto Quetzal, con la misión de acercarse al público que desee bucear en las páginas de un libro y develar su contenido. Del 2 al 23 de septiembre, la librería insumergible estará abierta para los visitantes que decidan hacer un recorrido por las instalaciones del navío en busca de algún título que atraiga su atención de más de 5 mil obras que, pacientes, aguardarán ser seleccionadas. El bajel cuenta con 132 metros de eslora, los visitantes podrán disfrutar de la magia literaria trasbordada desde varias partes del mundo, conferencias, conciertos, obras de teatro, talleres de lectura y eventos culturales, entre otros.

Ese mundo flotable en el cual navega el conocimiento errante a la espera de satisfacer las más altas exigencias de los ávidos lectores, se convierte en el trayecto en el cual la mente y el espíritu se empapan de intelectualidad. El Logos Hope es maniobrado por G.B.A. Ships E.V., Organización Internacional, sin ánimo de lucro, registrada en Alemania, desde 1970, cuya bienvenida ha sido dada a más de 45 millones de visitantes, en más de 150 países alrededor del globo. Vale mencionar que desde 2009 ha recorrido los diferentes puertos de los cinco continentes con el objetivo de vender libros a precios cómodos facilitando su adquisición. La entrada al buque es gratis para niños y personas de la tercera edad.Para el resto del público tendrá un valor de Q5, cantidad que le permitirá convivir y compartir con la tripulación constituida por 400 voluntarios de más de 60 nacionalidades. 

Promover conocimiento, cultura y esperanza es la labor del personal de la embarcación de las letras para sus invitados. Indudablemente, cautivará a los ansiosos lectores con variada oferta cultural y musical. Se dice que quien no lee, sabiéndolo hacer, es peor que el que no sabe leer, imagínese el apreciado lector qué aseveración tan fuerte, pues se desaprovechan momentos de la vida sin darse la oportunidad de aprender y conocer culturas y costumbres de otras regiones de la mano de una obra literaria que seguramente ampliará nuestros conocimientos. Para quienes nos gusta leer esa clase de eventos son la ocasión para difundir el hábito por la lectura, pues es la única manera de enriquecer nuestro vocabulario, fortalecer nuestra comprensión y análisis e incrementar nuestra concentración.

Además, el libro es un amigo que siempre esperará que usted tome su tiempo para dedicarle su total atención a lo que quiere trasmitir. Así también, nos aleja de la soledad, nutre la imaginación, proporciona masaje y estímulos al cerebro. Es una herramienta precisa que coadyuva al progreso y al éxito personal y de las comunidades. “La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo” dijo el escritor inglés Joseph Addison. Por ello, no hay nada más placentero que terminar el ajetreo del día con la lectura de un buen libro o como se dice, con las llaves del saber entre las manos.

Fernando Lucero