En promedio los países latinoamericanos están pagando entre el 40 y 48 por ciento de sus ingresos anuales en deuda, lo que constituye un drenaje sustantivo de los recursos y obstaculiza el desarrollo, según informe del Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre (Oxfam).
La entidad menciona tres medidas urgentes para luchar contra la desigualdad: grabar los impuestos a los más ricos, cancelar la deuda pública y garantizar que los ingresos del 10 por ciento más rico no superen a los del 40 por ciento más
pobre.
“Hay 170 millones de personas en América Latina viviendo con menos de 6.85 dólares al día”, señala Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam para América Latina y el Caribe.
La situación preocupa porque, según el Banco Mundial, si la desigualdad sigue creciendo al ritmo actual, acabar con la pobreza tardaría más de un siglo.
A esto se suma el contraste económico, pues en Latinoamérica hay 98 mil millonarios y la persona más rica tiene una fortuna por encima de los 300 mil millones de dólares, una desigualdad marcada por el sistema, que “está hecho para que el acaparamiento siga existiendo y para que esas formas de saqueo modernas se sofistiquen más y más”.
Por ello, explica la directora, estas tres medidas “no se basan en acabar con los millonarios, sino, por el contrario, a que se
redistribuya la riqueza”.
Favorecer a la mayoría
Oxfam insiste en la importancia de “grabar las grandes fortunas”.
En concreto, propone que se diseñe un pacto fiscal internacional en las Naciones Unidas, a través de una convención marco sobre cooperación fiscal internacional, de esa manera también se pone el foco en acabar con los
paraísos fiscales.
También se sugiere una cooperación entre las naciones del sur global para resolver todo lo relacionado con el endeudamiento con las instituciones financieras como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otras, pues, de acuerdo con García-Parra, “son deudas que están hechas para no ser
pagables”.











Deja un comentario