Pep Guardiola ya no puede estar más tranquilo. Su equipo tenía la victoria sobre el Manchester United en el bolsillo en el minuto 88 y la regaló en dos acciones catastróficas, empeorando aún más el momento de un Manchester City que ya no le gana ni al rival que mejor se le da (1-2).
El City, que tenía el partido hecho gracias a un gol de Josko Gvardiol, lo perdió todo en los minutos finales. Matheus Nunes hizo un penal tonto (min 88) y Amad Diallo rubricó la remontada en el 90.
No fue este derbi uno de los mejores partidos de esta Premier. De hecho, muchos lo incluirían etre los peores de la temporada. Porque la mayoría de minutos fueron dramáticos, con dos equipos más allá de los nervios. Acobardados, dañados por sus últimos resultados y a la espera de un error del rival más que de intentar proponer algo.
El United ya había estado muchas veces en esta situación en la última década, no un City que desde que está Guardiola se ha acostumbrado a arrollar en estos partidos. De 23 derbis de Mánchester, el técnico español ha ganado 13, perdido dos y empatado ocho.











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