Gobierno Abierto para el desarrollo

Una característica de los Estados modernos y fuertes, es que todos los sectores bajo la coordinación gubernamental participan en la detección de necesidades y en la formulación, ejecución, evaluación y mejoramiento de las políticas públicas, lo que dota de altos grados de legitimidad y, por lo tanto, de eficiencia y efectividad las iniciativas que se emprenden para mejorar las condiciones de vida de la población.

Esto demanda un alto grado de responsabilidad en todos los actores, y el compromiso necesario para que su quehacer sea discutido de manera plural, en función del interés común.

Un elemento núcleo en todos estos procesos es entonces la confianza que se genera con probidad, transparencia y rendición de cuentas, elementos indispensables para promover la participación ciudadana y la colaboración, centrales en el Gobierno Abierto, que en la institucionalidad guatemalteca se entiende como “una filosofía-cultura de transformación de la gestión pública”.

La administración del presidente Jimmy Morales se ha comprometido con impulsar esta visión, que se origina en acuerdos internacionales y en instrumentos nacionales, como la Política General de Gobierno 2016-2020, que incluye la elaboración del Plan de Acción Nacional de Gobierno Abierto 2016-2018, del cual ayer se reportaron resultados importantes.

Entre estos resalta el hecho de que 210 municipalidades, 61 por ciento del total, han suscrito cartas de entendimiento para llevar a cabo rendiciones de cuentas, en función de eliminar la opacidad en el manejo del erario. Esto es fundamental en el reforzamiento de la democracia participativa, la cual, por su naturaleza, debe desarrollarse desde el ámbito comunitario.

Además, las autoridades dieron a conocer avances en acceso a información y archivos institucionales, así como innovaciones tecnológicas y convenios alcanzados entre diferentes entidades, tendentes a mejorar la fiscalidad en el país, lo que en el mediano plazo debería conducir a una mejora en la moral tributaria.

El Gobierno Abierto sigue su curso, y con él, la esperanza de que la nación puede lograr los entendimientos y acuerdos necesarios para impulsarse con mayor ímpetu hacia la prosperidad.

Redacción DCA